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Carabineros de Puerto Varas hizo posible reencuentro de madre e hijo después de 39 años

El Heraldo Austral

Por recomendaciones de usuarios de redes sociales de la ciudad de las rosas le recomendaron que ubicara al Sargento Luis Cárdenas, quien hizo posible el reencuentro en la mañana de ayer.

En la mañana de ayer, en dependencias de la Primera Comisaría de Puerto Varas y gracias a las gestiones del Sargento Luis Cárdenas, Cristian Montoya y su madre -Graciela Muñoz- se volvieron a reunir después de 39 años. Cristian con su familia llegaron desde Temuco en la mañana de ayer, para luego dirigirse a la Primera Comisaría de Puerto Varas para conocer a su madre.

Viviana Grandón, la esposa de Cristian Montoya, fue la que comenzó a tejer este reencuentro. Según Cristian y de acuerdo a lo que la familia paterna le había contado, su madre estaba muerta, sin embargo, hace tres semanas Viviana decidió corroborarlo y sacó un certificado de nacimiento de su marido, a través del cual, conoció el nombre de la madre, para luego solicitar un certificado de defunción de ella, el que no estaba registrado, entonces se dio cuenta de que la madre de su marido vivía y empezó a buscarla a través de redes sociales y alguien le sugirió que chequeara el domicilio de Graciela Muñoz a través del Servel, que como resultado arrojó que la madre de Cristian vivía en Puerto Varas.

Es así como por recomendaciones de usuarios de redes sociales de la ciudad de las rosas le recomendaron que ubicara al Sargento Luis Cárdenas, quien hizo posible el reencuentro en la mañana de ayer.

Graciela tuvo a su hijo Cristian a los 15 años en Temuco. El niño nació de siete meses y tuvo que estar en incubadora, donde Graciela lo tuvo que dejar porque “mis hermanas me echaron”- nos contó en la mañana de ayer- y el niño quedó al cuidado de sus abuelos paternos, quien después de 39 años y gracias a su esposa, Viviana, y al Sargento Cárdenas, pudo conocer a su madre.

Respecto del reencuentro, el Sargento Cárdenas comentó: “Siento alegría de una vez más lograr el cometido que se le encomienda a uno cuando se le solicita y estoy feliz que el hijo encontró a su mamá. Estos días fueron de nerviosismo y preocupación y llamados para acá y para allá y quiero agradecer a Buses Fierro porque ellos gentilmente me cooperaron con los pasajes ida y vuelta desde Temuco para Cristian y su señora” .