Opinión

OPINIÓN: Chile necesita macro regiones

El Heraldo Austral

Por Yonathan Fuentealba, miembro de Fundación Ciudadano Austral

 

Hace 13 años, el ex intendente de Los Lagos, Sergio Galilea Ocón, escribía en el Diario el Llanquihue lo ineficiente que sería la creación de más regiones con la intención de descentralizar el país, de hecho, Galilea señala que el aumento de regiones “solo contribuirán a la atomización regional y terminarán acentuando la centralización del país”. El ex intendente estaba en lo cierto, la creación de nuevas regiones no ha ayudado la descentralización de la administración política ni económica, ni tampoco para conseguir que Chile, de una vez por todas, logre ser un país desarrollado.

En este sentido, el desarrollo y la descentralización de la nación no pasa por una mayor desintegración geográfica del territorio en más regiones y provincias, sino que tal como lo propuso Corfo en 1950 y lo ratificó el ex presidente Ricardo Lagos en un seminario el año pasado, lo que el país necesita es una integración de regiones con criterios geográficos similares, factores económicos homogéneos y problemáticas y potencialidades en común, consiguiendo así que las regiones con características comunes trabajen íntegramente y no de manera atomizada, construyendo así el desarrollo de “macrozonas” o “macro regiones”.

Ya sean seis macro regiones como proponía Corfo en la década del cincuenta o cuatro como propuso Galilea en El Llanquihue, lo cierto es que la reducción de las regiones y la aglomeración de éstas en macrozonas del norte, centro y sur del país permitiría que Chile consiga la tan anhelada descentralización económica y político-administrativa de los tomadores de decisiones,  gracias a una mayor potencialidad dada por la coordinación e integración de las capacidades y recursos propios de las regiones, recordando que son éstas las que tienen el mayor potencial de recursos. De hecho, las principales exportaciones del país no se encuentran en la región Metropolitana, sino que en el norte del país con el cobre y en el sur – sur austral con la industria salmonera.