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50 años de historia: el activismo ambiental de Greenpeace

El Heraldo Austral El Heraldo Austral

La organización ambientalista celebró este 15 de septiembre medio siglo de historia llevando adelante campañas ambientales en el mundo. A través de una galería de imágenes, la organización revisó las mejores fotos de su historia en distintas partes del mundo, así como en Chile.

Los comienzos de Greenpeace datan de 1971, cuando un pequeño equipo de personas defensoras del medio ambiente zarpó desde Vancouver, Canadá, en un viejo barco pesquero hacia Amchitka, una pequeña isla volcánica frente al oeste de Alaska, para protestar contra las pruebas nucleares subterráneas que el ejército estadounidense realizaba alí. Originalmente, el barco se llamó Phyllis Cormack, pero luego lo rebautizaron como Greenpeace ya que unía dos grandes temas, la supervivencia de nuestro medio ambiente y la paz del mundo.

Durante 50 años, la organización ha realizado incontables campañas junto a aliados, destacando entre ellas el fin a las pruebas nucleares y vertido de residuos tóxicos en el mar, la protección de la Antártida estableciendo una base en ese continente, la denuncia e intervención a la industria ballenera, la investigación a grandes empresas contaminantes y la compañía a nivel global, de distintas comunidades, pueblos indígenas, sindicatos y aliados de todo el mundo en la lucha por garantizar un futuro justo, ecológico y pacífico.

La directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, Jennifer Morgan, sostuvo: “Mientras cumplimos 50 años de historia, la pérdida de biodiversidad se acelera, la crisis climática se profundiza y la inequidad aumenta. Ahora, más que nunca, necesitamos una acción colectiva real y unida mientras estamos en esta encrucijada. En las últimas décadas, han habido muchas campañas y victorias para preservar un futuro verde, pacífico y justo. Tanto en sus inicios como en la actualidad, Greenpeace quiere transformar, junto a aliados, nuestro sistema actual, en el que las ganancias y la contaminación son priorizadas sobre la gente y el planeta”.

Por su parte, Matías Asun, director nacional en Greenpeace Chile, afirmó que “en este medio siglo como organización, se hace más evidente que nunca la hipocresía, en medio de la grave crisis climática y ecológica que estamos viviendo. Es fundamental que los líderes pongan la vida en el centro y que se escuchen nuestras voces, que juntas han logrado más veces de las pensadas lo imposible. Nuestra organización ha visto la relevancia que ha tomado la agenda ambiental en el mundo y en nuestro país específicamente, vivimos tiempos en que acercar esta realidad es crucial para el futuro inmediato. Como parte de una organización que ha basado sus 50 años en la absoluta independencia política y económica gracias al soporte de nuestros socios y socias en el mundo y en Chile, reafirmamos este compromiso por poner la vida, el cuidado de la naturaleza y el buen vivir en el centro.“

Chile abrió por primera vez sus actividades el 2 de octubre del año 1993, constituyéndose el año 1995. En sus 28 años de historia, Greenpeace logró prohibir la instalación de incineradores industriales en las ciudades de Casablanca y San Antonio, en la Región de Valparaíso; presionó para que el gobierno chileno publique el primer reporte de Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC); consiguió que el gobierno  firmase el Convenio de Estocolmo. Logró detener la tala ilegal de milenarios alerces en el Parque Nacional Alerce Andino, en la Región de Los Lagos y lideró la campaña para que el gobierno nacional apoye una ley para declarar a la zona económica exclusiva del país como zona libre de caza de ballenas.

En 2011, la organización fue parte de la coalición que logró la detención legal del proyecto HidroAysén. También, la oficina realizó la fundación de la República Glaciar para lograr que los glaciares puedan estar legalmente protegidos. En 2018, impulsó un movimiento que ha conseguido la prohibición de bolsas plásticas y la prohibición de los plásticos de uso único y que hoy clama por alternativas. En la actualidad, Greenpeace también es parte del movimiento que hoy está protegiendo los mares del sur trabajando con comunidades en la zona e integra parte de los movimientos que siguen denunciando a las llamadas zonas de sacrificio, en un paso hacia el fin del carbón en Chile.

Durante este año, en el marco de la construcción de una nueva Constitución para el país, Greenpeace le propuso a la ciudadanía solicitar a los constituyentes que redactarían la nueva Carta Magna su compromiso hacia la campaña Suelta El Agua, garantizando el derecho humano al agua y consagrarla como un elemento vital para los ecosistemas y la naturaleza. Más de 600 candidaturas se comprometieron, resultando electas 81 quienes firmaron el compromiso de incorporar esta visión sobre el agua.

Actualmente, Greenpeace a nivel global tiene presencia en 55 países y cuenta con miles de trabajadoras y trabajadores, decenas de miles de voluntarios, millones de seguidores y activistas en redes sociales y 3 millones de socios en todo el mundo. La organización, desde sus inicios, es política y económicamente independiente, lo que le ha permitido liderar campañas en todo el mundo y denunciar a gobiernos y corporaciones que dañan el ambiente.