Tus ojos también sufren en otoño

No sólo la primavera con sus típicas alergias pueden complicar la salud de tus ojos. Aun siendo menos populares, en otoño se producen varias afecciones que deben ser tratadas oportunamente para mantener una buena salud ocular.


Los ojos son especialmente sensibles a la luz y condiciones atmosféricas, por lo que los cambios de estaciones pueden ser momentos especialmente sensibles para ellos. Pasar más tiempo en lugares encerrados, más horas de exposición a pantallas, bajas temperaturas y calefacción, caída de hojas de los árboles, viento y el ángulo de incidencia de los rayos solares son de las condiciones que más afectan la salud ocular durante esta época.

“Además, durante este periodo el cuerpo se enfrenta a más afecciones por virus, como el adenovirus, que no sólo provocan gripes o resfríos, sino que también infecciones en los ojos que pueden causar alteraciones permanentes”, señala Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada.

En este sentido, es importante conocer cuáles son los problemas más comunes en otoño para poder reconocerlos y tratarlos de forma oportuna.

Principalmente, se reconoce por el ojo rojo, pero también puede tener una serie de otras molestias oculares: como picazón, sensación de arenilla o de tener algún cuerpo extraño, ardor, dolor o sensación de sequedad. Para Molina, estos síntomas debieran llevar a la persona afectada a consultar con un especialista para que indique el mejor tratamiento, porque en algunos casos “puede ser grave y generar lesiones en la córnea y conjuntiva”. Asimismo, recalca que el uso de lágrimas artificiales o lubricantes oculares es clave dentro del tratamiento para mantenerla controlada.

Asimismo, existe la conjuntivitis infecciosa, presentando síntomas similares como el ojo rojo y una secreción importante. A diferencia de la anterior, su causa puede ser viral o bacteriana y, aunque no suele ser grave, puede requerir tratamiento antibiótico y evitar contacto con otras personas ya que es contagiosa.

Por último, las partículas o detritos que ingresan al ojo movidas por corrientes de aire también pueden generar problemas. Generalmente, las molestias comienzan en un momento preciso y pueden acompañarse de lagrimeo y fotofobia. “Cualquier síntoma persistente debe ser evaluado por un médico ya que, si bien una úlcera corneal producida por un cuerpo extraño se supera en 24 horas, es necesario evaluar si persiste el elemento y los síntomas”, comenta Molina.

Asimismo, la facultativa indica que pestañar con frecuencia y un constante lavado de manos será de gran ayuda para evitar la transmisión de alérgenos a la cara y los ojos. Además de evitar situaciones que puedan generar irritaciones de cualquier tipo como la falta de sueño, exponerse al viento con partículas o el humo de tabaco. Finalmente, señala que es importante que las personas recurran a un control o evaluación oftalmológica una vez al año -como mínimo- o si presentan molestias, especialmente de forma aguda, intensa o asociadas a problemas de visión. “Estos controles son importantes para las personas que pasan mucho tiempo al aire libre o frente a un computador ya que su exposición a agentes externos es mayor”, finiquita.

 

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