100 competencias en menos de dos años: el reto de un influencer fitness puertovarino que está a punto de completar
El deportista puertovarino Mathias Oliva está a tres competencias de completar un desafío que comenzó en noviembre de 2024 y que lo ha llevado a competir en distintas disciplinas deportivas, principalmente en el sur de Chile, financiando de manera independiente cada etapa del proceso.
El influencer fitness puertovarino, Mathias Oliva, se encuentra en la recta final de un desafío personal que se propuso a finales del 2024: competir en 100 torneos deportivos en un plazo de 105 semanas (menos de 2 años). A falta de tres competencias para completar el reto, el deportista local se ha desempeñado en disciplinas como escalada, remoergómetro, running, carreras híbridas, calistenia, powerlifting, sumo, entre otros.
Más allá de la complejidad física y logística, una de las principales características del reto es su visión descentralizada, ya que la mayoría de las competencias fueron disputadas en distintas localidades del sur de Chile, a excepción del sumo, un trail running y lanzamiento de shuriken, desafíos que los llevó a cabo en Japón.
Cabe resaltar que el desafío comenzó el 9 de noviembre del 2024 y la última competencia está agendada para el 8 de noviembre del 2026, justo antes de que se cumplan dos años desde su inicio. El pasado fin de semana completó las competencias 96 (Carrera híbrida) y 97 (Duatlón), por ende, solo le quedan tres jornadas de competencia para finalizar.
Los inicios y la autogestión
Todo nació como un reto personal. Mathias es preparador físico de profesión y solía competir de manera continua en distintas disciplinas para promover su gimnasio. En un momento determinado, comenzó a registrar su proceso en Instagram para guardarlo como recuerdo personal, y con el paso del tiempo, la iniciativa tuvo muy buena acogida y captó el interés del público.
Actualmente, su cuenta de Instagram suma más de 6 mil seguidores, y periódicamente Mathias se encarga de documentar sus experiencias en cada uno de los torneos en los que participa. Pese a la repercusión que ha generado su contenido en redes sociales, el atleta de 30 años asegura que la opinión pública no es una presión, ya que su principal motivación para iniciar este reto fue superar sus propios limites físicos y mentales.
De hecho, el puertovarino asegura que el proyecto es totalmente autofinanciado, costeando inscripciones (llegando a pagar hasta $200 mil por un triatlón o $140 mil por un trail en Valdivia), pasajes, traslados, estadías y todo gasto logístico asociado a un reto de esta magnitud.
Puntos críticos y perseverancia
Una de las reglas autoimpuestas por Mathías es que, para que una competencia cuente, debe ser completada. Quedar eliminado, “blanqueado” (por fallar en los levantamientos de pesas) o abandonar el torneo, implica no sumarla.
En ese contexto, el deportista local relata que el principal punto de inflexión dentro del reto fue en el inicio del mismo, en la competencia nº8. Durante una prueba de calistenia, el preparador físico sufrió un desgarro pectoral, sumado a un desgarro previo en la pantorrilla y sensibilidad en la zona lumbar de la espalda.
“Me dolía caminar, me dolía agacharme y me dolía el hombro. Me quedaban 92 competencias todavía, entonces ese fue un punto de inflexión grande, porque me di cuenta que esto realmente era difícil y tenía que tomármelo en serio. Entendí que con las capacidades que tenía no iba a poder hacerlo, así que tuve que mejorar las estrategias, los hábitos y el entrenamiento. Gracias a eso me puse más riguroso con todo el proceso”, agregó Oliva.
Disciplinas favoritas y odiadas
Considerando la amplia gama de disciplinas que ha practicado a lo largo de estos dos años, Mathias confesó que una de sus competencias favoritas fue la escalada deportiva, gracias a su “comunidad y ambiente competitivo amigable”. Por el contrario, el deportista sostuvo que el deporte más difícil fue remoergómetro, debido a la altísima exigencia física y fisiológica, pero también hizo una mención honorífica al ciclismo de ruta.
En esa misma lógica, el atleta puertovarino enfatizó que también existieron disciplinas que no pudo abordar en el reto, destacando el Jiu-Jitsu y las artes marciales en general, incluyendo el boxeo. Todas estas actividades no fueron incluidas en el desafío debido a la complejidad de sus reglamentos y los riegos de lesión, según lo explica Mathias.
A su vez, el deportista aclaró que no incluyó ningún deporte colectivo en el reto, ya que su objetivo era personal e individual.
Competir en el sur de Chile
Una de las grandes incógnitas a la hora de enfrentar un reto de estas características es la organización y la logística para agendar y competir en diversas disciplinas durante 105 semanas. En ese marco, Mathias subrayó que su modus operandi era una fusión entre planificación e improvisación, ya que combinó entrenamientos estructurados para eventos largos (de 30 a 40 kilómetros) con decisiones espontáneas para competir de un día para otro –como viajar de madrugada a Chiloé para “La Ruta del Cóndor”–.
De igual manera, el deportista local reconoció que competir en el sur de Chile tiene un grado de exigencia mayor en comparación a otras zonas del país, principalmente por el clima, resaltando que competir en invierno representó un desafío severo por el frío extremo, la lluvia y los tiempos de espera con ropa ligera.
Calendario final y futuros proyectos
Una de las competencias destacadas en esta recta final del reto es el “Desafío Sammis Reyes”, impulsado por el connotado atleta nacional y agendado para el próximo 24 de octubre. La prueba evalúa las capacidades de deportistas de distintas regiones (pruebas de salto, agilidad y fuerza) con la misión de descubrir talento y darle visibilidad para descubrir nuevas oportunidades. En ese contexto, Mathias buscará posicionarse como el representante absoluto de la Región de Los Lagos, midiéndose contra otros 220 participantes que tienen el mismo objetivo.
A la espera del cierre de su desafío personal –agendado para el 8 de noviembre–, el atleta puertovarino ya se encuentra organizando sus próximos retos. Tras finalizar las cien competencias, planea incursionar en las ultramaratones (carreras de más de 50 km en montañas y bosques), profundizar en artes marciales y competir con mayor dedicación en la escalada deportiva.
“Más allá del desafío, esto es una filosofía de vida que quiero seguir”, asegura Mathias, quien concluye que el deporte y la búsqueda de límites personales es una ideología a seguir inspirada en el rendimiento y en superar metas que parecen imposibles.
Comparte en tus redes sociales