Con Ofrendas Florales se conmemoró en Puerto Varas el natalicio de Bernardo O`Higgins


En la mañana de ayer y con la presencia de todas las ramas de las fuerzas armadas y Carabineros, además del Delegado Presidencial, Carlos Geisse, el Consejero Regional Juan Ortiz y el administrador municipal de Puerto Varas, Mauricio Rojas, se llevó a cabo la ceremonia de Ofrendas Florales al busto de Bernardo O’Higgins ubicado en la Plaza Los Héroes en la costanera de Puerto Varas.

El Coronel Pablo Lizama Pieper, Comandante del Regimiento N°12 “Sangra”, quien realizó una reseña de los hechos que han convertido a O’Higgins en uno de los personajes más destacados de la historia de Chile, señaló durante la ceremonia: “al conmemorar hoy el aniversario N° 243 del natalicio del Libertador General Bernardo O’Higgins Riquelme, Director Supremo de Chile, General del Ejército de la Gran Colombia, Brigadier de las Provincias Unidas del Río de la Plata y Gran Mariscal del Perú, volvemos a revisar su legado, que sin duda ha trascendido a través de los tiempos. Su amplísima visión, tanto en la apreciación de la realidad inmediata, como en su proyección futura, fue lo que más destacó a O’Higgins entre sus contemporáneos. Es allí donde emerge su real y trascendente figura”.

“Su obra, extensa y contundente, abarcó áreas tan diversas como la política internacional, la defensa, la educación, la salubridad pública, la agricultura, la administración de justicia, la industria y el comercio, entre muchas otras. Pero de manera especial, es mi intención dedicar este sencillo homenaje al CGL Bernardo O’Higgins Riquelme, destacándolo como una figura que, al menos desde tres perspectivas distintas, UNIÓ A CHILE, no con palabras, sino con hechos concretos”.

“Desde una perspectiva geográfica o territorial, O’Higgins contribuyó de manera directa a la unión del país. A partir de su profunda conciencia geopolítica, visualizó la necesidad de consolidar nuestras fronteras y determinar áreas de interés, manifestando la clara intención -hace más de dos siglos atrás- de incorporar a la zona austral al desarrollo nacional, haciendo efectiva la presencia en el Estrecho de Magallanes, acción que se materializó algunos años más tarde, durante el gobierno del General Manuel Bulnes, estableciendo las bases para nuestra actual soberanía y proyección sobre el Territorio Chileno Antártico, situación reconocida y validada en la actualidad por el Tratado Antártico, del cual Chile forma parte desde su firma en 1959 y posterior entrada en vigor en 1961”.

“De igual forma, desde una perspectiva social, O’Higgins dio claras muestras de su intención de lograr la unidad del pueblo chileno. Prueba de ello, es el decreto del 04MAR1819, mediante el cual los pueblos originarios dejaron de llamarse “naturales”, denominación considerada por él como degradante, dictaminando su igualdad legal, pasando desde entonces a llamarse y considerarse “chilenos”, tal como los demás habitantes del Estado. Otro ejemplo de lo anterior, fue la abolición durante su gobierno de los mayorazgos, los títulos nobiliarios y la venta de cargos públicos, junto a otra serie de medidas que pusieron término a odiosas diferencias y artificiales divisiones de nuestra sociedad, provenientes del tiempo de la Colonia, privilegiando el concepto del mérito, en cuanto reconocimiento al talento, a la capacidad para el trabajo o para la creación, al conocimiento, a la inteligencia y al ingenio”.

“Finalmente, desde la perspectiva de la identidad nacional, el gobierno de O’Higgins ejecutó sólidas acciones conducentes a crear y potenciar la unidad de todos los chilenos y el sentido de pertenencia a la nación, con la certeza de que no bastaba con conquistar la libertad, generar la igualdad y lograr una moral de mérito, sin haber consolidado una identidad propia que permitiera a los nacidos en esta tierra relacionarse de igual a igual con el resto de las naciones. En ese contexto, fueron establecidos símbolos patrios, como el Escudo de Transición y los actuales Bandera e Himno Nacional; siendo establecida, además, la nacionalidad chilena y la “denominación de chilenos”, mediante decreto de fecha 03JUN1818”.

“Hoy, en momentos de cambios e importantes definiciones, muchos personajes de nuestra historia pueden darnos señales del rumbo a seguir. No obstante, ninguna como la figura de O’Higgins, con el potencial de iluminar el camino en pos de la unidad nacional, desde cualquiera de las perspectivas antes analizadas. Desde el enfoque geográfico, su extraordinaria visión de futuro es, sin duda, un modelo a seguir para los actuales y futuros desafíos que se enfrentarán, con el propósito de dar categóricas muestras al sistema internacional de nuestra soberanía, así como de nuestro compromiso con la ciencia y la protección del medioambiente antártico; desde el punto de vista social, debe guiarnos su convicción de que todos somos chilenos, y que nuestro origen no debe condicionar nuestros logros o generar privilegios, sino que el mérito y el trabajo esforzado deben ser la llave maestra que nos abra las puertas y las oportunidades de desarrollo y progreso; y por último, desde la perspectiva de la identidad nacional, sus incansables esfuerzos por consolidar nuestros símbolos patrios y fortalecer nuestro ethos nacional, con el único propósito de generar cohesión y espíritu de pertenencia, debe también llevarnos a reflexionar acerca del Chile que realmente queremos y la herencia valórica que nuestros hijos se merecen, cargada del orgullo de ser y sentirnos chilenos”.

“A 243 años de su nacimiento, podemos asegurar que el legado de O’Higgins es único y transcendental, debiendo ser reconocido por las generaciones actuales y futuras como lo que efectivamente fue y seguirá siendo, nuestro Padre de la Patria, y como tal, una figura en torno a la cual, Chile y los chilenos debemos unirnos en pos de lograr nuestros objetivos y alcanzar el ansiado bien común”.

 

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