El programa BOW llega a Puerto Varas y forma a 30 nuevas líderes para la alta dirección
Las 30 mujeres que participaron vienen de distintas industrias, profesiones y trayectorias.
Puerto Varas cerró un ciclo histórico: la primera generación regional del programa Board of Women (BOW) de Mujeres Empresarias terminó su formación y celebró su graduación en el Centro de Arte Molino Machmar. Es la primera vez que el programa -con 26 generaciones en Santiago- llega a regiones, abriendo un espacio real de formación en alta dirección desde el sur.
Las 30 mujeres que participaron vienen de distintas industrias, profesiones y trayectorias. Esa mezcla fue la clave del programa: conversaciones más amplias, experiencias diversas y una red que se fortaleció clase a clase. Todas se integran ahora a la comunidad BOW, que ya supera las 1.500 egresadas a nivel nacional.
Durante dos meses, las sesiones se realizaron cada viernes en el Hotel Pettra, con docentes que viajaron desde Santiago especialmente para esta edición. El foco estuvo en estrategia, gobierno corporativo, liderazgo y toma de decisiones. Pero también en algo esencial para BOW: construir una red que acompañe, impulse y abra puertas.
La ceremonia contó con la participación de Carolina Eterovic, directora de Mujeres Empresarias; Catalina Boetsch y Gloria Tironi, partners regionales del programa; y la invitada especial Marcela Bravo, egresada BOW y referente de la industria.
“Este hito confirma algo que venimos diciendo hace años: el talento está en todas partes, no sólo en Santiago. En 15 años, más de 1.500 mujeres han pasado por el BOW y hoy el 15% de las directoras de empresas IPSA son egresadas del programa. Llevar esta formación a Puerto Varas es un paso natural y necesario para seguir abriendo oportunidades desde los territorios y para que más mujeres lleguen a espacios donde se toman las decisiones”, señala Carolina Eterovic, directora de Mujeres Empresarias.
“El programa BOW de Mujeres Empresarias fue un paso más de descentralización, donde mujeres líderes de nuestra región tuvieron la instancia de seguir formándose para perfilarse a cargos de alta dirección y directorios, con profesores de primer nivel nacional. Esta instancia también fue una oportunidad para generar y potenciar muy buenas conexiones”, destaca Catalina Boetsch.
El cierre dejó una sensación compartida: esta primera generación marca un antes y un después. Se abre una nueva sede para el programa, que demuestra que desde las regiones también se construye liderazgo, redes y futuro.
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