Gran Maestro de la Gran Logia de Chile destaca el rol de la masonería en el desarrollo regional durante su visita a Puerto Varas
Juan Eduardo Urrutia, máxima autoridad de la institución masónica masculina a nivel nacional, visitó la zona en el marco del 75° aniversario de la Logia Alborada N° 94, abordando los desafíos de la educación, el pensamiento crítico y el aporte histórico de la institución al país.
Recientemente, en el marco de las celebraciones por el 75º aniversario de la Logia Alborada Nº94 de Puerto Varas, el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Juan Eduardo Urrutia, visitó la ciudad de Puerto Varas para sostener encuentros con la hermandad local y reflexionar sobre el impacto y los desafíos contemporáneos de la masonería en la sociedad chilena.
Con una trayectoria de casi 50 años como masón y una sólida experiencia profesional vinculada por más de cuatro décadas al rubro bancario, Urrutia asumió la máxima conducción de las logias a nivel nacional en junio de este año, tras un proceso de renovación orgánica que hoy agrupa a más de 260 sedes y 15.000 miembros, “hermanos” como se auto denominan, a lo largo del país.
Es importante mencionar que, además de la Gran Logia de Chile, existen otras organizaciones masónicas en el país, como la Gran Logia Femenina de Chile y diversas logias liberales o de carácter mixto.
Masonería, ética y arraigo territorial
En conversación exclusiva con El Heraldo Austral, el Gran Maestro enfatizó que la masonería es, en su esencia, una institución estrictamente ética. A diferencia de organizaciones de carácter político o religioso, el trabajo masónico se sustenta en el perfeccionamiento personal y el cultivo de valores fundamentales como la libertad, la igualdad y la fraternidad.
“La masonería se sustenta en el símbolo y en el aprendizaje a través de la conducta ética. No entramos en las creencias personales ni en las contiendas políticas partidistas, nuestro foco es el bien común y la convivencia armónica de la sociedad”, señaló Urrutia.
Al referirse a la presencia de la orden en el sur de Chile, la máxima autoridad destacó la importancia histórica y el crecimiento de hitos locales como los 75 años de la Logia Alborada en Puerto Varas, subrayando que las instituciones masónicas regionales cumplen un rol activo de extensión cultural y vinculación con la comunidad.
Cabe resaltar que la logia puertovarina es una de las más históricas de la región, fundada a finales de octubre de 1951 y con más de un centenar de miembros en la actualidad. Sin embargo, no es el único espacio masónico de la comuna, ya que también existe la Logia Puelche Nº253.
Educación y pensamiento crítico
Uno de los ejes centrales abordados por el Gran Maestro fue la profunda preocupación de la institución por los niveles educativos actuales y el fenómeno del “analfabetismo funcional” en la era actual. Urrutia advirtió sobre los riesgos del aislamiento individualista fomentado por el uso pasivo de las tecnologías y la inteligencia artificial sin un debido sustento reflexivo.
Desde ahí, la máxima autoridad masónica destacó que han desarrollado alianzas con diversos establecimientos educacionales a lo largo del país, realizando charlas y conversatorios con el objetivo de actualizar paulatinamente las metodologías educativas, estimulando el razonamiento crítico y la comprensión lectora desde etapas tempranas. En ese sentido, frente a un mundo polarizado, la masonería aboga por “instancias para fortalecer la fraternidad y la tolerancia, pero para eso debemos cambiar nuestros discursos y mensajes, salir de esta tecnología que captura y genera individualidades en los hermanos y en la sociedad en general”, concluyó en Gran Maestro.
Derribando mitos
Consultado sobre las diversas especulaciones y mitos que históricamente han rodeado a la masonería –como supuestas conspiraciones o vinculaciones sectarias–, el Gran Maestro desestimó tales afirmaciones, recordando que los ideales de la institución están ligados con el fortalecimiento de los valores republicanos y democráticos desde los albores de la nación, contando entre sus filas a precursores de la independencia como Manuel Blanco Encalada, y mandatarios de la Republica, como Arturo Alessandri.
Finalmente, Urrutia envió un mensaje de aliento a los hermanos de Puerto Varas y de toda la región de Los Lagos, instándolos a seguir proyectando una masonería comprometida con el desarrollo social, la hospitalidad hacia la multiculturalidad y el fortalecimiento de los lazos humanos en una de las zonas con mayor crecimiento demográfico y turístico del sur de Chile.
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