La centenaria Sociedad de Socorros Mutuos “La Igualdad” de Puerto Varas
“Desengañémonos: mientras permanezcamos aislados en nuestras operaciones de trabajo, no tendremos esperanzas de mejorar nuestra condición”.
Fermín Vivaceta, Conferencia de 1877.
Para más de algún habitante del Puerto Varas actual resulta llamativo ver, en el frontis de la casa de calle San Francisco, cuyo número es el 150, un elegante letrero, en el cual se puede leer “Sociedad de Socorros Mutuos La Igualdad. Fundada el 23 de enero de 1914 – Puerto Varas”. Es decir, vemos en dicho letrero cómo un grupo de puertovarinos, generosos, fraternos y preocupados por avanzar en la solución de sus problemas “materiales y morales”, han decidido dar vida a una Sociedad de Socorros Mutuos, en nuestra ciudad, meses antes de que estalle la Primera Guerra Mundial (1914-1918): mientras en la Vieja Europa irán a una guerra que, según el egregio historiador Eric Hobsbawm, deja como consecuencia que «el gran edificio de la civilización decimonónica se derrumbó entre las llamas de la guerra al hundirse los pilares que lo sustentaban» (“Historia del Siglo XX”, Crítica, 1998), en Puerto Varas prefirieron, los puertovarinos del caso, crear una sociedad que sirviera para ayudarse y practicar la fraternidad entre los seres humanos, de acuerdo a los planteamientos que, con tanto empeño, diera a conocer en su momento don Fermín Vivaceta.
Siete años después de su fundación, por una publicación de “El Llanquihue” (enero 6 de 1921), sabemos que la Sociedad de Socorros Mutuos puertovarina ha procedido a renovar su directiva, la cual durará en sus funciones un año y quedará integrada de la manera que sigue: Presidentes Honorarios: Alfredo Rodríguez y Guillermo Neumann, Socios Honorarios: Alfredo Heim y Eduardo Ricke, Presidente efectivo: Antonio García H., Vicepresidente: José Adel, Secretario: Miguel Vásquez, Prosecretario: Pedro Cárcamo, Tesorero: Pedro Adel, Protesorero: Camilo Vásquez, Directores: Cantalicio Gallardo, José Sánchez, Darío Pérez, Max Schulz, Basilio Vidal y Adalio Morales, Abanderado: Elizardo Gallardo, Ayudante: Honorio Gómez. Y, además que: «El presidente de esta institución ha sido muy congratulado, por cuanto es el 7.°año que ha resultado elegido para ese delicado puesto, que ha sabido desempeñar con sacrificios personales y altura de miras en bien de la comunidad».
Algunos días más tarde, “El Llanquihue” (enero 22 de 1921), nos informa nuevamente acerca de la Sociedad de Socorros Mutuos “La Igualdad”, sólo que esta vez lo hace respecto de un paseo, y nos dice: «El Paseo a Calbuco. Como ya hemos anunciado, el domingo próximo la Sociedad de Socorros Mutuos “La Igualdad” efectuará un paseo a Calbuco, llevando un equipo del “Unión Obrero F.B. C.”, para efectuar un match amistoso con el “Manuel Rodríguez” de dicha ciudad.
La Sociedad saldrá en tren especial a las 6 de la mañana de Puerto Varas, para tomar el vapor aquí a las 7 A. M. A su llegada a Calbuco, pasará a saludar a las autoridades. A las 11 A. M. se servirán el almuerzo. A la una se llevará a cabo el match con el “Rodríguez”. Regresarán a las 4 ½ P. M., para estar en Puerto Varas a las 8 ½ P. M.».
Al año siguiente, “El Faro de Llanquihue”, diario de Puerto Varas – en su número de julio 5 – , registra el cambio de directiva de la Sociedad de Socorros Mutuos puertovarina, y nos hace saber que han sido elegidas las siguientes personas: Presidente: José Gallardo, Vicepresidente: Pedro Adel, Secretario: Héctor Pozzi, Prosecretario: Ismael Vargas, Tesorero: Juan Toirkens, Protesorero: Emilio Hacin, Directores: Pedro Contreras, Basilio Vidal, Adalio Morales, C. Klenner, Honorio Gómez y Manuel Vargas, Abanderado: Cantalicio Gallardo, Ayudante: Zacarías Contreras.
En Chile, el mutualismo tiene su antecedente más lejano en la fundación de la primera sociedad gremial de socorros mutuos la “Unión Tipográfica” (Santiago de Chile, septiembre 18 de 1853), lo que unido a la acción de don Fermín Vivaceta, permitirá su posterior desarrollo, de tal modo que, don Arturo Blanco, en su conferencia de 1911 (Santiago de Chile, Sociedad “Igualdad y Trabajo”, marzo 16), pueda señalarnos los beneficios materiales que otorgaban las sociedades de socorros mutuos, a saber: «1. Los socios, en cualquier enfermedad un poco grave que tengan, hacen gastar a la sociedades mucho más que lo que todos ellos han cotizado durante el tiempo que han pertenecido a las instituciones, aunque hayan llegado a jubilar; 2. Atención de socios enfermos en provincia; 3. Las sociedades para atender a sus socios, no se fijan en si éstos han prestado o no servicios; 4. Las sociedades proporcionan a los socios, más beneficios que los que les acuerdan los estatutos, y después de muertos, socorren a sus familias; 5. Atención médica a las familias de los socios; 6. Protección a los hijos de los socios fallecidos, y a los socios que no han cumplido el noviciado. Servicios que presta la cuota de representación y beneficencia. Las sociedades se ayudan mutuamente»; y, también, los beneficios morales, que serían: «1. Acción civilizadora por medio del roce social que proporciona la asociación; 2. Instrucción por medio de las bibliotecas; 3. Instrucción por medio de las conferencias; 4. Instrucción por medio de las escuelas nocturnas; 5. Fomento del ahorro».
La Sociedad de Socorros Mutuos “La Igualdad” de Puerto Varas sigue en pie, manteniendo vivo el espíritu de quienes la fundaron.
Por Rafael Piquer A.
Investigador en Historia de la Región de Los Lagos.
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