Programa busca conectar a jóvenes frutillarinos con el espacio público

El programa Ciudadanía Joven busca crear vínculos efectivos entre los jóvenes y la ciudad. Cuatro iniciativas forman parte de este programa que desde el arte, el mundo audiovisual, el medioambiente y el urbanismo, invitan a reflexionar en torno a la participación en la comuna.


Este lunes 26 de septiembre se dio inicio oficialmente, al programa Ciudadanía Joven, iniciativa que reúne diversas acciones, cuyo foco es la vinculación efectiva de los jóvenes con la ciudad, donde el mundo público y privado se reúnen para el desarrollo de la iniciativa.

Alojado en Frutillar, la actividad contempla cuatro programas: La ciudad en mis ojos, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, ejecutada desde la Municipalidad de Frutillar, en alianza con Kopernikus Lab, Kiwi Media y Fundación Plades. Este proyecto busca generar espacios de encuentro y participación para jóvenes de Frutillar que promuevan el diálogo y reflexión sobre su experiencia en la ciudad a través de lenguajes audiovisuales y de la creación colectiva.

Para Fundación Mustakis, Ciudadanía Joven es un proyecto que apunta a experimentar y aprender en torno al desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes a través de su interacción con el entorno. Leonor Merín, Directora de Innovación y Contenido de la Fundación, ve esta como “una iniciativa colaborativa y experimental, con un alto potencial de impacto en la medida que logre que la ciudadanía joven no solo se vincule con el territorio natural y construido sino que lo haga desde el desarrollo de sus habilidades socioemocionales”.

La ciudad en mis manos y La ciudad en mis sentidos, son otras partes de esta iniciativa. En ellos, se busca fomentar la empatía y la colaboración de los jóvenes, a través de talleres que pondrán al espacio público en el centro de las acciones.

Otro de los actores intervinientes es Fundación M.A.P.A. con su proyecto Paisajes del agua, Descubriendo mi ciudad, programa que se lleva adelante en la Escuela Bernardo Philippi de Frutillar y que tiene por objetivo desarrollar experiencias educativas que aporten al conocimiento y revaloración de los territorios que (co)habitamos, educando desde las emociones y el conectar con los sentidos, para reencantar a las y los estudiantes con la ciencia de la naturaleza y con sus procesos de aprendizaje para un habitar más consciente.

“¿Cuánto nos cuesta una ciudad sin niños, sin jóvenes? es una pregunta que se hizo Francesco Tonucci en su libro La ciudad de los niños. Nosotros nos preguntamos lo mismo, porque la imposibilidad de moverse libremente por la ciudad, el tener miedo a ella, ha privado a niños y jóvenes de experiencias vitales como, por ejemplo, las aptitudes espaciales. De esa manera, proponemos que se vuelvan a vincular efectivamente con el espacio público, recobrando esa relación que hace algunas décadas no era un punto de tensión”, plantea Tomás Cortese, director ejecutivo de Fundación Plades.

Los programas, que buscan activar la colaboración, la curiosidad y la empatía, contemplan talleres, masterclass, mapeos colectivos y caminatorios, todos parte de Ciudadanía Joven.

 

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