Proyecto Fondo de Medios 2020 "Mujeres de Mi Tierra": Cornelia Prenzlau, la mujer detrás del éxito del restaurant “Espantapájaros” de Puerto Octay
El Restaurant “Espantapájaros” de Puerto Octay se transformó en una de las visitas obligadas tanto de los locales como de los visitantes que buscan un lugar donde se coma rico, donde poder vivir las tradiciones gastronómicas de la zona, en un lugar hermoso de la cuenca del Lago Llanquihue, donde por un solo precio puedes comer todo lo que quieras, por un mismo valor.
La mujer que ha sido artífice de este éxito es Cornelia Prenzlau, quien supo entender lo que los comensales querían y armó un lugar con lo mejor de la zona.
La misma Cornelia nos cuenta que: ”El Espantapájaros nació el 2003 porque mis papás tenían a orilla de camino un kiosko donde vendían el pancito, que era un clásico de mi mamá, las mermeladas y las conservas y mi papá le empezó a poner tanto punch a eso que lograba muchos contactos diarios. En realidad tenía muchas ventas, incluso con una infraestructura bien básica, y entonces en esa lógica, él empezó a hacer otros servicios como paseo en carreta de chivos y cosas así. A la gente le empezó a gustar y ya estaba probado el lugar y él después empezó a hacer parrilladas e invitaba a la gente y, finalmente, como estaba tan probado el lugar, pensamos que para el verano podríamos abrir un quincho con la idea de atender durante enero y febrero. Y como todas las construcciones se atrasan, estuvo listo en febrero, entonces empezamos de a poco a usarlo para nuestros cumpleaños, durante el día y llegaba la gente a las celebraciones familiares, y con eso, empezamos a tener clientela. Tuvimos la demanda y nos empezaron a contratar para eventos y, después, una agencia de viajes necesitaba cambiar su ruta y, finalmente, empezamos oficialmente a trabajar el 1ero de mayo del 2003 como Espantapájaros, porque mi papá para llamar la atención de ese kiosko puso dos espantapájaros”.
Con respecto al concepto tenedor libre y un solo precio, Cornelia señala: “Esa fue una visión mía. La idea era hacer el asado al palo que era lo que mi papá sabía hacer, lo que le gustaba hacer y lo que a la gente le gustaba de él, pero yo quería salir de las típicas onces alemanas, así que traté de entender por qué la gente iba por las onces alemanas y, al final, es porque pagas un solo precio y todos comen lo que quieren comer, y el que invita no se estresa porque sabe cuánto va a pagar y eso lo quise pasar al almuerzo, y ahí donde nació el tenedor libre y, más que nada el concepto de un solo precio. Un valor con todo incluido, incluso los bebestibles”.
“El éxito del Espantapájaros lo atribuyo a hartas cosas: la oferta que tenemos de todo por un solo precio, y el que invita sabe que no se va a encontrar con sorpresas. Nosotros somos un lugar de encuentro de familias donde hay para todos los gustos: para los vegetarianos, para los carnívoros, para los buenos para el dulce, para los buenos para lo salado, para los buenos para la cerveza, entonces nadie se estresa y eso es un punto súper relevante”.
El Restaurant Espantapájaros ha rescatado la fusión de comida alemana y chilota con sabores de antaño que se mantienen a través de los productos de su campo que está certificado como orgánico. Todos los productos frescos son de temporada. “Hemos eliminado los choclos cuando no es época de choclo, hemos eliminado muchas cosas que no son de temporada, con el objetivo de tener productos frescos de cada época del año, y eso también tiene que ver con el sabor, eso se nota”.
Enclavado en un lugar con vista al lago, han sabido ir agregando complementos al servicio como columpios, o mantitas para dormir la siesta, o un sendero para caminatas que permite a los niños divertirse, mientras los papás comen tranquilos.
Actualmente y durante la pandemia, Espantapájaros habilitó un emporio en el mismo restaurant, “porque veníamos con tremenda ola de productos en stock cuando esto se frenó y lo que hicimos fue habilitar un emporio y empezar a vender todo lo que nos quedó en el campo y abrimos un Instagram que se llama Emporio Espantapájaros. Vendemos empanadas, pan, kuchen, torta y los domingos tenemos almuerzo para llevar y para el 18 optamos para que sea solo para llevar y, si el tiempo nos acompaña y las autoridades lo permiten, que la gente coma afuera. Y si se puede, estamos planificando abrir en octubre, pero no nos vamos a apurar en eso”.
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