[OPINIÓN] "Puerto Varas y el turismo", por Pablo Hübner
El domingo 27 de septiembre se conmemoró el día mundial del turismo. La fecha llega en un momento especialmente crítico. Las cancelaciones durante el año, la baja ocupación hotelera, de restaurantes, ausencia de arriendos de autos, bicicletas, las expediciones, la venta de servicios turísticos en general, están en una situación compleja. Sobran las malas cifras para expresarlo.
La preocupación está determinada en revertir esta suerte. Puerto Varas desde hace décadas tiene y mantiene una vocación turística. Su frase cabecera lo dice todo: la capital turística del sur de Chile. Los protocolos se suman a las horas de reuniones para establecer un plan de contingencia, mientras, los miles de seminarios en línea no calman la necesidad de más medidas directas y concretas para la reactivación.
El viento de las buenas noticias no siempre corre fácil. La semana pasada se anunció el inicio de los viajes entre regiones, eso sí, con permisos y restricciones. Este cambio puede colaborar a dibujar algo de repunte en las ventas del turismo local.
Los restaurantes se preparan. Muchas voces han solicitado que se les facilite el espacio de la vereda, incluso parte de la calle, para que puedan funcionar. Estas voces se suman a la intención de atrasar el toque de queda, para darle más horas a la noche, o bien, definitivamente, eliminar el toque de queda. Adicional a esto, existe la demanda de la oferta turística de apurar el permiso para poder realizar actividades al aire libre, como las expediciones.
La paulatina reactivación del turismo en Puerto Varas coincide con la llegada de la primavera, pero lamentablemente contrasta con la realidad que sufre el sur de Chile. Puerto Montt sigue en cuarentena, Coyhaique entró a cuarentena y Punta Arenas vive una de las situaciones más complejas del país. Las tres capitales regionales de la Patagonia están enfrentando la necesidad de reactivación del turismo, en conjunto con la necesidad de atender la pandemia. Esto influye en las otras localidades. La determinación que tienen las capitales regionales en cada región es una forma de centralismo de la que se habla poco, pero está ahí, latente. Y marca.
Así, el turismo en el sur empieza su retorno, pero no exento de problemas. El cuidado por el proceso y la preparación marcará el porvenir. En ese contexto, es un éxito la entrega de la plaza central de Puerto Varas. Más allá de las críticas a la participación previa, cumple con renovar en un momento en que se necesita partir de nuevo y de otra manera. Es de esperar que los arreglos duren, no como pasó en la plaza de los juegos. A menos de un año de su inauguración, tuvo que ser cerrada para reparar los juegos. ¿En qué piensa la persona que va a romper los juegos de la plaza? ¿Qué busca? ¿Cómo se sentirá cuando llega a su casa y se toma una taza de té y mira por la ventana de su casa?
Respetar el espacio de todos, tanto en su naturaleza como en las obras públicas, es determinante para la exitosa reactivación del turismo.
La pandemia por lo general se asocia a elementos médicos. Mascarillas, respiradores automáticos, vacunas, termómetros, guantes de goma. Pero, al pensar en la pandemia, más se debería pensar en la contaminación del lago Llanquihue, en los rellenos que impactan las quebradas y los humedales, en el punto de reciclaje municipal cerrado, en la contaminación del aire y el mal uso de la leña. Uno debería cerrar los ojos y ver toda la basura que quedó tirada en la calle después de la celebración de año nuevo 2020. Y pensar en por qué todavía pasan estas cosas.
El turismo en Puerto Varas volverá, pero seguro será un retorno diferente, mucho más consciente y vinculado. Una perspectiva así necesita un marco de entendimiento profundo. Este no es sólo un tema de negocios. Queda mucho trabajo por realizar.
Por: Pablo Hübner
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