De Llanquihue al mundo. Con 16, 17 y 18 años respectivamente, Domingo Barlow, Amaro Streuly y Franco González regresaron a sus casas luego de representar al país en el Campeonato Mundial de Canoa Polinésica disputado en Singapur, donde compitieron junto a deportistas de primer nivel competitivo y sellaron destacados resultados individuales en uno de los mayores desafíos deportivos de sus jóvenes carreras.
En una emocionante carrera, Amaro consiguió el segundo lugar de su heat, lo que le permitió avanzar a las semifinales de su categoría, donde finalizó en la octava posición. Con estos resultados, el joven deportista logró posicionarse en el decimosexto (16º) lugar del ranking mundial entre 49 competidores.
Por su lado, Domingo también sentenció un positivo balance general, pese a sufrir inconvenientes técnicos en la partida que lo condicionaron en el resto de la carrera. Barlow incluso pudo rebasar a otros deportistas y quedarse con el séptimo lugar de la clasificación, demostrando un destacable espíritu de resiliencia frente a la adversidad.
La performance de Franco no se quedó atrás. Tras un complejo duelo con grandes deportistas de alto nivel competitivo, González obtuvo el sexto lugar de su heat y sentenció un positivo balance para los rendimientos individuales de los representantes de la Cuenca del Lago Llanquihue.
En las pruebas de equipo V6, los jóvenes deportistas resaltaron por capacidad de trabajar en equipo, sellando un valioso tercer lugar en la prueba de 500 metros, resultado que les permitió avanzar al repechaje, donde finalizaron en el cuarto puesto. Por su parte, en la prueba de 1.000 metros se quedaron con el quinto lugar del heat y repitieron posición en la repesca.
De esta manera, los jóvenes atletas marcan un precedente en sus carreras luego de mediarse ante los mejores competidores del mundo en su categoría, adquiriendo nuevas herramientas y mostrando los resultados de meses de preparación en las exigentes condiciones climáticas de la Región de Los Lagos, donde el frío, la lluvia y las bajas temperaturas forman parte habitual de su entrenamiento, muy distante del calor y la humedad de Singapur.