El 30 de septiembre de 2017 una gran multitud de la comunidad de Puerto Varas marchó bajo la lluvia por la contaminación del Lago Llanquihue con aguas servidas. En dicha oportunidad se acumulaban, en los distintos organismos del Estado, denuncias por los reiterados vertimientos de aguas servidas sin tratar al lago Llanquihue; incluso ya se había presentado una denuncia por el mismo motivo en el Tercer Tribunal Ambiental en Valdivia. La gota que rebalsó el vaso fue cuando una de estas descargas cotidianas fue interceptada por un turista y un lugareño que se transportaban sobre un Paddle, topándose repentinamente con un excremento flotando prácticamente entero en las aguas del Lago Llanquihue.
Así fue como, debido al malestar de la comunidad, se gestó espontáneamente la marcha hace tres años ya, en la que se llenó toda la costanera con manifestantes y finalmente se presentó un petitorio de 20 puntos (en recuadro adjunto) levantado por la comunidad. Dicho petitorio exigía un diagnóstico de la problemática sanitaria, así como mejoras de corto y largo plazo, además de la restauración de cursos de aguas y quebradas, entre otros.
Luego vino la mesa de trabajo técnica con autoridades por la contaminación del Lago Llanquihue. En un comienzo no participaban ni Essal ni la comunidad. Estos últimos presionaron por ingresar a la mesa y fue así como esa primavera de 2017, la comunidad logró ingresar a la mesa, tomando conocimiento de que Essal ya había hecho una propuesta de mejora que consistía en extender la descarga del lago a decenas de metros aguas adentro. En ese momento, la mesa se pronunció y descartó dicha opción de mejora, por parecerle una solución parche y solicitándole a Essal una nueva propuesta más concreta y definitiva respecto del problema de fondo.
Mientras la comunidad esperaba dichas mejoras, quienes los representábamos desde la sociedad civil en la mesa técnica solicitamos que se transparentaran los datos de la contaminación de la bahía de Puerto Varas. En dicha ocasión, la concentración de coliformes fecales superaba la norma y el límite de detección, es decir, que en ese momento no solo teníamos una concentración muy elevada de coliformes sino que también no podíamos saber cuál era la concentración real de materia fecal acumulada a la fecha. En consecuencia, se exigió transparentar la información y alertar a la comunidad de la grave situación, solicitando que no se abrieran las playas esa temporada. Solo conseguimos la segunda alternativa y por primera vez se cerró la playa de Puerto Varas durante una temporada.
Finalmente, Essal presentó un plan de mejoras que fueron severamente observadas por la comunidad, ya que a nuestro entender se trataba más bien de una declaración donde señalaban que no habían hecho las inversiones y mejoras requeridas durante las últimas décadas, y que se tomarían prácticamente una década para realizarlas. Lamentablemente, vino el cambio de gobierno y se disolvió la mesa técnica. No hemos vuelto a tener noticias de este proceso desde entonces.
Hoy nos preguntamos ¿por qué no se ha implementado un sistema en línea (caudalímetro) que alerte a cada usuario del lago cuando comienza una descarga de aguas servidas y cuándo termina? ¿Cuántos de los 20 puntos del petitorio han sido abordados por la autoridad? ¿Cuál es la carga actual de coliformes fecales en la bahía de Puerto Varas? ¿Cuándo fue la última descarga? ¿Cuán críticos son los indicadores de la norma secundaria del lago actualmente y cuánto tiempo más nos permitiremos sin activar un plan de descontaminación integral del lago? ¿En qué va la demanda ante el tercer tribunal ambiental?.
Son demasiadas interrogantes en un tema tan crucial que amerita ser abordado cuanto antes por una mesa técnica de trabajo, permanente y renovada, que vele por la descontaminación de la bahía de Puerto Varas, asociada a la norma secundaria, y que transparente la información a sus ciudadanos no solo informando de sus avances, sino también mediante la representación de personas que sean parte de la sociedad civil puertovarina.