A Arturo Cofré Méndez, de 7 años, hace tres años le detectaron un tumor en el cerebro y lo operaron, sin embargo, quedó con algunas de sus facultades restringidas, por ejemplo el desplazamiento, y siempre se emociona cuando escucha la sirena de los carros de los bomberos.
Arturo hace algún tiempo fue apadrinado por un curso del Colegio Germania y la hija de un bombero de la sexta, Rodrigo Torrealba, que va en ese curso, le comentó a su papá sobre el pequeño Arturo y su emoción con los bomberos.
Así los chicos buenos de Puerto Chico, liderados por su Director Robert Vera, el pasado miércoles a eso del medio día, fueron en el carro de la Sexta a visitar a Arturo quien no cabía en si de felicidad. Arturo los esperó vestido de bombero y emocionado paseó en la cabina del carro bomba y habló por el altavoz del vehículo, viviendo una experiencia que ni en sueños se imaginó.
“Fue una experiencia súper bonita -comentó Robert Vera-. Son cosas que por pequeñas que sean, para él fue un tema muy importante, estaba demasiado feliz, y la mamá nos comentó que siempre cuando le pasaban cosas que lo dejaban feliz era un paso más para recuperar sus capacidades y tratar de estar lo mejor posible”.