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Buena respuesta tuvo llamado a donar alimentos no perecibles: Campaña solidaria de Fundación Vencedor ayuda a vecinos de Puerto Varas

El Heraldo Austral El Heraldo Austral

En tiempos de pandemia y cuando la humanidad atraviesa uno de sus momentos más difíciles, es cuando aflora también la solidaridad, como un camino para llevar esperanza a quienes pasan por un mal momento. Así lo entendieron en el colegio Vencedor de Puerto Varas, comunidad que a través de la fundación sostenedora del establecimiento desarrolló una campaña solidaria para ir en ayuda de familias de diversos sectores.

Paulo Nacaratte, Director Ejecutivo de la Fundación Vencedor, explicó la motivación de la comunidad escolar para desarrollar esta campaña, que bautizaron ‘Yo te Apoyo en Casa”: “Muchas de nuestras familias las hemos visto afectadas económicamente, al quedar sin trabajo, con problemas al interior del hogar, y esta necesidad la hemos querido suplir de alguna forma llevando una ayuda consistente en una caja de alimentos no perecibles, de primera necesidad, útiles de aseo, y como Fundación Vencedor iniciamos esta campaña, invitamos a colaborar a muchos de nuestros voluntarios, y se sumó mucha gente. La verdad estamos muy contentos porque ha surgido un espíritu de solidaridad, que nos caracteriza como chilenos”. Por su parte, el pastor Moisés Araya, voluntario de la Fundación Vencedor, valoró la oportunidad de ir en ayuda de quienes pasan por un momento difícil: “Es una bendición. Es tener la oportunidad de plasmar en la obra lo que se cree con el corazón. Creemos que ayudar no es solo un asunto de voluntad, para quienes creemos en Dios y nos apegamos a la Escritura, que dice que es un deber cristiano el poder hacer y no solo hablar, llevar a la práctica, y de esa manera hacer vivo y real el mensaje de Jesús, el amor al prójimo”.

Alimentos no perecibles, harina y artículos de limpieza fueron los principales elementos a distribuir entre aquellas familias que han visto mermar o incluso reducir a cero sus ingresos, una ayuda que llega en el momento preciso y que fue acompañada con palabras de fe y esperanza, necesarias hoy más que nunca. Los beneficiarios, por su parte, recibieron con gran alegría este aporte solidario: “Es una bendición de arriba. No puedo trabajar, por la enfermedad que tengo, y tengo que luchar para seguir viviendo, es la realidad de mi vida, seguir luchando con mi hijo, y estar aquí, no queda otra que estar aquí en casa”, explicó un residente dl sector rural de Colonia Río Sur, mientras que una vecina de la localidad de Alerce comentó por su parte: “Estoy contenta por esto, ya que estamos pasando por una situación difícil como familia, que también somos cristianos. Estamos contentos porque nos llegó en el momento preciso para poder alimentar a mi hijo en la casa, ya que mi marido y yo estamos sin trabajo. Es la bendición más grande que nos ha llegado, así es que agradecerle al Señor por esta bendición”.

Agrupaciones religiosas, apoderados y la comunidad educativa en su conjunto, así como la empresa Camanchaca y emprendimientos locales, apoyaron esta iniciativa, que llegó con una mano solidaria a decenas de familias de sectores urbanos y rurales de Puerto Montt y Puerto Varas, y que llevó no solo comida, sino también alimento para el espíritu en una época que pone a prueba nuestra capacidad de reencontrarnos como seres humanos.