Alrededor de 10 tachos colmados con residuos sólidos indisolubles como mascarillas anti-COVID, pañales y trapos en general, es lo que personal técnico de refuerzo está retirando cada 6 horas desde las plantas elevadoras de Puerto Chico y Santa Rosa, en Puerto Varas.
La situación se atribuye al mal uso que le dan los usuarios al alcantarillado, además de las intensas precipitaciones que arrastran material e ingresan irregularmente a la red de aguas servidas.
El subgerente del Territorio Centro de ESSAL, Jaime Segovia, recordó lo expresado durante el lanzamiento de la campaña en plena costanera de Puerto Varas en conjunto con el MOP Los Lagos, para utilizar de forma adecuada el alcantarillado y con ello proteger el medio ambiente: "Este mal uso del alcantarillado genera un problema en la red, porque no está diseñada para transportar este tipo de residuos. Si los usuarios persisten en mal utilizar la taza del baño, es muy probable que tengamos una nueva emergencia por obstrucción, perjudicado nuestro lago Llanquihue o cualquier otro cuerpo de agua. Insistimos en el llamado a no arrojar por el WC cotonitos, pañales, toallitas húmedas, pañales o preservativos".
El ejecutivo destacó las medidas preventivas de monitoreo y limpieza permanente de la red que ejecuta personal técnico de la compañía, con el objetivo de evitar una obstrucción y rebalse de aguas mixtas que llegue al lago Llanquihue.