• 07 de Noviembre

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El pasado martes, en el programa  “La Entrevista de la Semana” que transmite El Heraldo Austral por sus redes sociales, con la conducción del periodista Pablo Hübner, tuvimos de invitada a Karina Morales, Ingeniera Ambiental y Ex Directora del Departamento de Medio Ambiente del Municipio de Puerto Varas, quien estuvo a cargo de la demanda por daño ambiental que el municipio interpuso contra ESSAL en el tribunal ambiental de Valdivia en el año 2017,  por la contaminación de la playa centro, en la cual, el tribunal condenó a ESSAL por Daño Ambiental y le obligó a presentar un programa de reparación ambiental.

A raíz del cierre de la playa centro durante este verano por presentar contaminación por coliformes, el tema de la ejecución del fallo del Tribunal Ambiental por parte de ESSAL volvió al tapete y quisimos hablar con la experta en temas ambientales para conocer los avances en esta materia.

Morales detalló durante la entrevista que todas las aguas servidas de la ciudad llegan a la Planta Elevadora de Santa Rosa, desde donde son elevadas a la planta en Llanquihue, para luego pasar a la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas que tiene ESSAL en el Río Maullín.

Señaló que ha habido algunos avances en el plan de reparación, el cual sufrió retrasos durante la pandemia, retrasos que fueron informados y reagendados los plazos en el tribunal ambiental de Valdivia, quien es la única institución que tiene potestad para velar que las obras comprometidas por la sanitaria sean cumplidas. “Hoy día los canales de comunicación están dados con el tribunal” informó.

“La situación del 2017 a la de ahora es totalmente distinta, ahora hay medidas que se aplicaron, se hicieron obras, hay contingencias y sí hay un plan. La situación del 2017 es que los aliviaderos de tormenta, por norma, se permite que funcionen hasta 72 horas después de terminada la lluvia, pero ya no pasaba a ser una situación de emergencia, y que fueron los antecedentes de la demanda ya que bastaba una llovizna y se activaba el aliviadero de tormenta.  En el 2017 era tan sensible el sistema que hasta un corte de luz generaba descarga porque a EESAL le fallaba el grupo electrógeno” detalló Morales.

Morales señaló que las obras son de largo aliento y que “tengo fe de que el tema va a cambiar en unos cuatro años más. Se tiene que separar el sistema de alcantarillado y que no vaya todo hasta Santa Rosa y se eleve hasta la planta de Llanquihue.  Lo otro que debe hacer ESSAL es que la planta de tratamiento de aguas servidas que trata las aguas de Llanquihue y de Puerto Varas no se había modificado, no se había hecho una ampliación considerable desde al año 2000, y la semana pasada ingresó a Evaluación Ambiental el Estudio de Impacto Ambiental que amplía esa planta. Va a estar en evaluación alrededor de un año y después lo que es la construcción y puesta en marcha. Es una etapa larga, pero que ya está en marcha y con eso te aseguras de que las aguas van a ser tratadas y de que ya no van a ser descargadas en el río Maullín, porque las descargas de la planta de tratamiento es en el río Maullín”.

“Estos son problemas con solución de largo aliento, que se venían produciendo hace 15 años y que hoy se incrementó porque se está midiendo y no depende del municipio que se cumpla o no se cumpla (con el plan de reparación)”.

Revisa la entrevista completa a continuación