Durante la primera quincena de octubre la Academia de Música de la Municipalidad de Puerto Varas realizó en su Sala de Audiciones un merecido homenaje a don José Francisco Delgado Nancucheo por sus 60 años dedicados al arte musical, distinguido como concertista en guitarrista, director de coros y maestro de numerosos niños, niñas, jóvenes y adultos en el bello arte de la interpretación musical, hoy profesionales repartidos por el mundo.
Lo particular de este reconocimiento fue la presencia de un grupo de músicos jóvenes y adultos de sobresaliente trayectoria, los que se reunieron para homenajear al querido maestro en agradecimiento a la generosa entrega de sus conocimientos con la sencillez y humildad propia de los grandes artistas.
El acto fue conducido por el destacado director de la Academia de Música de Puerto Varas y docente del Colegio Germania, Carlos Santana Oyarzo, quien destacó con orgullo la dimensión artística del maestro Francisco Delgado y sus nobles cualidades humanas, distinguiéndose como profesor, intérprete en guitarra clásica, compositor, director de coros y arreglador musical. Luego, presentó a los seis músicos que individualmente ejecutaron en guitarra una obra breve, sumándose al emotivo agasajo de quienes directa o indirectamente lo consideran un guía o maestro en su vida artística. Ellos fueron René Cordone, Joaquín Ruiz, Catalina Soto, Agustín Ríos, Mauricio Campos y Roberto Hurtado. Estos dos últimos, interpretaron una obra de su autoría, “Golpea la Lluvia” y “Recreación para guitarra clásica de canciones de Víctor Jara”, respectivamente.
En la segunda parte, Carlos Santana anunció la presentación de Francisco Delgado, quien naciera en la ciudad de Ancud el 11 de abril de 1944. En su infancia comenzó a descubrir las notas musicales en instrumentos que él mismo fabricaba, desarrollando a la vez su habilidad manual que lo ha caracterizado hasta ahora, construyendo muebles, tallados en madera y otras curiosidades. Su amigo y colega músico Rudy Nicklitschek, cuenta que Francisco, siendo ya un joven, se las ingenió en construir la primera guitarra eléctrica de Ancud, sorprendiendo a sus amigos y compañeros del ámbito musical. Rudy -comenta el maestro Delgado- continúa hasta hoy con mi tarea de fomentar el amor por la música en niños y jóvenes, formar y dirigir coros desde que dejé Ancud.
El joven Francisco, después de probar la ejecución de varios instrumentos eligió la guitarra como su pasión, porque para él expresaba con mayor profundidad sus sentimientos y manera de ser. Recibió de su profesor, Oscar Barrientos Ulloa, el estímulo para seguir el camino de estudios para concertista en guitarra clásica. Ingresó a la Escuela Normal de Ancud donde en 1967 concluyó sus estudios de Pedagogía con mención en Educación Musical. Recorrió el país obteniendo el reconocimiento del público y la crítica especializada por sus conciertos. Pronto, continuó perfeccionándose con el maestro Arturo González Quintana e inició su trabajo de docencia musical en la Escuela Anexa de Ancud. Al inicio de los años setenta se traslada con su esposa Elena Bórquez Gómez a la ciudad de Puerto Varas, donde consolida su hogar y familia. Aquí ejerce como pedagogo en la Escuela Rosita Novaro de Novaro, Colegio Alemán, Colegio Inmaculada Concepción y Colegio Germania, además del Colegio Inmaculada Concepción de Puerto Montt, formando en todas estas unidades educativas excelentes conjuntos corales. Por último, en 1975 ingresa a la Escuela de Cultura y Difusión Artística puertomontina donde, ya de manera sistemática se dedicó muchos años a formar y guiar el talento de niños y jóvenes. Habiéndose retirado ya de la educación y pensionado hace varios años, no ha dejado transmitir sus conocimientos y sabiduría a los jóvenes intérpretes.
Francisco Delgado abarcó la música docta, popular, religiosa y folclórica, como compositor, entre otras obras, los villancicos para coros grabados en un CD por el Coro de la Universidad de Los Lagos. Conocido también como arreglador musical, cuyas partituras son interpretadas por diversas agrupaciones corales.
Toda la experiencia, estudios y talento de Francisco Delgado, se reflejó en las piezas que interpretó en este concierto-homenaje por sus 60 años de carrera, obras clásicas del siglo XVI, también de autores modernos, tradicionales chilenas y de su creación, interpretadas todas con la paz interior, sencillez, empatía y maestría que lo ha caracterizado.
Por último, en la parte final del homenaje, en formato Ensemble, todos los músicos nombrados más Francisco Delgado y el talentoso joven intérprete Juan Carlos Santana, interpretaron Fantasía a 2 guitarras, La Trucha de Schubert, Minueto de Boccherini, El Refalón, tradicional chileno y Romanza anónima, aplaudiéndolos de pie el numeroso público, reconociendo el significativo legado de este ancuditano que ha vivido 46 años en nuestra ciudad, siendo ya un puertovarino de tomo y lomo, y quien merece toda nuestra admiración. ¡Felicitaciones y gracias a Francisco Delgado y a los músicos que lo acompañaron por regalarnos tan bello e inolvidable concierto!