Local

Llanquihue será la localidad piloto: Desarrollan primera Guía de Drenaje Urbano Sostenible para el sur de Chile basada en exitosos modelos internacionales

El Heraldo Austral

Las intensas lluvias que en los últimos días han afectado a parte del territorio nacional han dejado como consecuencia anegamientos en distintas ciudades. Por ello Patagua y Fundación Legado Chile, en conjunto con la Universidad Católica y el investigador Felipe Briceño de la Universidad Austral, trabajan en la primera Guía de Drenaje Urbano Sostenible del país que busca dar soluciones a esta problemática con un enfoque basado en la naturaleza.

Se ha transformado en una constante. Cada vez que algunas ciudades del sur de Chile se ven afectadas por lluvias intensas, se generan inundaciones, cortes de caminos y anegamientos. Y todo indica que el responsable es el desarrollo urbano mal planificado y sistemas deficientes para el manejo de aguas lluvias. A su vez esto ha provocado una sobrecarga de las redes sanitarias, originando liberaciones recurrentes de aguas servidas hacia cursos y cuerpos de agua, lo que pone en riesgo no sólo la salud de las personas sino también de los ecosistemas. Frente a esta situación, un grupo de organizaciones y profesionales liderados por Patagua, Fundación Legado Chile, Universidad Católica de Chile y el investigador Felipe Briceño de la Universidad Austral de Chile, y apoyados por CORFO a través de su línea de Bienes Públicos, están desarrollando el proyecto “Drenaje Sostenible para Ciudades Resilientes”, y que tendrá a Llanquihue en la región de Los Lagos como localidad piloto.

“Las inundaciones son algo recurrente en nuestro país y se acentúa por el modelo de urbanizaciones que hemos creado. Básicamente, lo que hacemos es impermeabilizar los suelos, aumentar las correntías y habitar las zonas de riesgo, las que a su vez, ocupan personas con menos recursos. Esto se agrava mucho más si tenemos en cuenta las variables de cambio climático o cambio global, en donde se esperan periodos más prolongados sin lluvia, pero en paralelo, episodios más cortos de precipitaciones mucho más fuertes y extremas”, señala Andrés Riveros, Encargado de Planificación Territorial de Fundación Legado Chile. Agrega que por ello urge la creación y transferencia de una guía de drenaje urbano sostenible e infraestructura verde, para contribuir al fortalecimiento de capacidades de planificación, diseño e inversión para la gestión de aguas lluvias en las ciudades del sur de Chile, las más afectadas por inundaciones en un contexto de cambio global. Y la referencia para su creación son países desarrollados. Principios como proteger, retrasar, almacenar y liberar las aguas son parte de la inspiración de este proyecto, el mismo que se utilizó con éxito para crear el concepto de “ciudades esponja” en China. Del mismo modo fue clave el Plan Maestro de descentralización de las aguas que se realizó para Sidney, Australia, el 2012; así como el Plan de Gestión de Aguas Lluvias Sustentable de Nueva York, el cual rescata ideas como acceso y uso recreativo de los cursos de agua y el fomento de proyectos orientados a mejoras de la infraestructura gris. También se revisó el plan de Dinamarca de 2012 y que se inspira en un plan general de adaptación de la ciudad al cambio climático.

 

Llanquihue, ciudad piloto

Este proyecto se realizará en Chile en un período de poco más de dos años. De hecho, durante el 2020 se está desarrollando la guía anteriormente señalada, para luego ejecutar las etapas de difusión y transferencia, que incluirán el desarrollo de un curso y talleres gratuitos dirigidos principalmente a funcionarios públicos, con el fin de aplicar los aprendizajes de la guía a contextos locales concretos en Concepción, Valdivia, Temuco, Puerto Montt y Llanquihue. De hecho, esta última ciudad se utilizará como piloto en el desarrollo e implementación de esta propuesta vanguardista. Aquí se contempla el desarrollo de un modelo de drenaje continuo para la ciudad, lo que permitirá analizar de manera aplicada el comportamiento de su infraestructura verde bajo distintos escenarios climáticos y de expansión urbana.

“Escogimos Llanquihue como caso de estudio por su escala, y muy especialmente por su red de humedales y otros espacios del agua, que le dan un potencial enorme para convertirse en una ciudad modelo en términos de drenaje sostenible y adaptación climática. Además, quienes integramos esta iniciativa tenemos experiencia en el territorio, por lo tanto, nos hizo mucho sentido empezar aquí”, afirma Camila Teutsch, Directora Ejecutiva de Patagua y de este proyecto. Agrega que se hace urgente desarrollar iniciativas de este tipo, pues la gestión convencional de las aguas urbanas no ha tenido la capacidad para enfrentar los desafíos clave de las ciudades en crecimiento. “Hoy más que nunca es necesario ubicar el agua en el centro de las estrategias de desarrollo urbano, para asegurar el bienestar social y la sostenibilidad de los ecosistemas”, aclara.

La Guía de Drenaje Urbano Sostenible se basa en la conservación de la naturaleza de las ciudades y apuntando la mirada sobre los beneficios sociales que se pueden obtener. Y en el caso del drenaje urbano, espacios naturales como humedales y esteros se transforman en vías de almacenamiento, retención y depuración de las aguas, a la vez que proveen espacios de esparcimiento y hábitat de vida silvestre. “Y ahí es donde nos vinculamos con la conservación. Eso es algo que nos interesa mucho como conglomerado de organizaciones. Creemos que es necesario conservar la naturaleza en general, pero en las ciudades resulta estratégico. Si no lo hacemos ahí, que es donde la habita la mayor parte de la humanidad, difícilmente lo vamos a hacer en otros lugares”, aclara Riveros de Fundación Legado Chile. El también Arquitecto, Magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza, recalca sobre la importancia de anticiparnos, adaptarnos y generar ciudades y ecosistemas más resilientes y multifuncionales que puedan de algún modo enfrentar estas nuevas condiciones del entorno. “Acá en el sur este tema es clave. De hecho, Llanquihue está inundado prácticamente todo el invierno y por eso el rol de la naturaleza ha de ser estratégico. En este sentido, Felipe Briceño es el encargado de realizar tres análisis muy importantes: amenazas climáticas, exposición y vulnerabilidad de las ciudades en la que se centra este proyecto. Todo ello se ha estudiado en Chile pero no desde la perspectiva del drenaje urbano”, asegura.

Por su parte Felipe Briceño, investigador de la Universidad Austral de Chile, con sede en Puerto Montt, destaca que desde Llanquihue un equipo multidisciplinario busque entregar una respuesta concreta al resto de las ciudades del sur de Chile. “Hoy es urgente descentralizar soluciones, sobre todo en el contexto climático, ya que cada macro zona presenta sus propias amenazas y, por ende, se necesitan diferentes estrategias de adaptación", finaliza el Ingeniero en Acuicultura y PhD en Ciencias Marinas Cuantitativas.