En una emotiva ceremonia realizada el viernes recién pasado, Mater Filius Puerto Varas bendijo oficialmente su casa de acogida, un hogar destinado a acompañar con amor a mujeres embarazadas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad.
La bendición fue presidida por Monseñor Fernando Ramos junto al capellán de la fundación, padre Juan Manuel Varas, y contó con la participación de representantes de Mater Filius Santiago, del directorio de Mater Filius Puerto Varas y de la Fundación Crecer y Sanar, organización que ha acompañado el desarrollo de esta iniciativa.
Más que la bendición de una casa, la ceremonia marcó el inicio de una misión que ya comenzó a dar sus primeros frutos. De hecho, el hogar ya recibió a sus dos primeras mamás, quienes hoy encuentran en este lugar un espacio de acogida, contención y esperanza.
Para Claudia Millas, directora de Mater Filius Puerto Varas, este hito representa el resultado de un esfuerzo colectivo que durante meses movilizó a decenas de personas.
“Lo más bonito de este proyecto ha sido ver cómo tantas personas se unieron generosamente para hacerlo posible. Cada rincón de esta casa tiene detrás horas de trabajo, cariño, oración y servicio. Aquí hay una comunidad completa que decidió hacerse parte de la vida de otras mujeres”, señaló.
Aunque la ceremonia se realizó de manera íntima, el proyecto ha sido construido gracias al compromiso de un gran grupo de voluntarias que durante mucho tiempo trabajaron incansablemente para acondicionar la casa, organizar espacios, recibir donaciones, preparar talleres y dar forma a este hogar.
“En esta casa se reconoce la huella de muchas manos generosas detrás de cada detalle. Cada rincón cuenta una historia de entrega. Las voluntarias han sido un instrumento de Dios y son el motor de Mater Filius Puerto Varas. Gracias a ellas, este sueño hoy es hogar”, agregó Claudia.
Durante la jornada se bendijeron los distintos espacios del hogar y se compartió un momento de encuentro marcado por la sencillez, la gratitud y la profunda convicción de que ninguna mujer debería enfrentar sola su embarazo.
Con esta nueva casa, Mater Filius se convierte en la primera obra de acogida de este tipo en el sur de Chile, ampliando una misión que busca acompañar integralmente a mujeres y niños a través de apoyo habitacional, formación, acompañamiento espiritual y una red humana que les permita reconstruir sus proyectos de vida con dignidad y esperanza.