La Cantera, ubicada en el kilómetro 30 de la ruta 225, camino a Ensenada, es un lugar que siempre provoca algún tipo de preocupación por parte de los usuarios de esta ruta, primero porque es una sección del camino con muchas curvas, construida sobre una pared basáltica de un cerro que limita a pique con el Lago Llanquihue por el norte, y con el murallón por el sur, sin mucho espacio para imprevistos.
Esta ruta, debido a las vertientes que bajan por el murallón, sufrió una reparación mayor hace un par de años atrás porque el terreno estaba cediendo en un tramo de unos 200 metros, fenómeno que se está volviendo a repetir en otro sector de La Cantera y que está bajo la supervisión de vialidad.
Sin embargo, estos últimos días la preocupación de los usuarios han sido un par de deslizamientos de tierra que han caído hasta la calzada sur, bloqueándola en un 50%, además de algunas ramas y árboles que también han caído y que ayer por la mañana, en nuestra visita al sector, aún seguían ahí.
Consultado el Director Regional de Vialidad, Enzo Dellarossa, señaló que la ruta está siendo constantemente monitoreada y que aún no se limpiaba completamente porque los equipos estaban trabajando en los derrumbes de la ruta 69 camino a Cochamó. En todo caso, agregó que La Cantera quedaría despejada en la jornada de ayer.