La medida busca generar, en el mediano plazo, un adecuado manejo de los residuos que se generan en la comuna, favoreciendo a quienes promuevan prácticas de reciclaje que disminuyan el volumen actual que impacta seriamente en el servicio de recolección comunal.
Para ello la nueva normativa busca gravar a quienes excedan el promedio de disposición de basura que arroja un domicilio, que no supera los 60 litros diarios y que, en caso de superarlo hasta los 660 litros diarios, se verá gravado por el mayor gasto de recursos que significa, para la comuna y los contribuyentes, su retiro y disposición final en el Relleno Sanitario La laja.
Así lo indicó el encargado de medioambiente del municipio, Marcelo Bustos, que señaló que “se definió que a contar del primero de julio de este año se va a comenzar a extraer los residuos en un volumen no superior a los 660 litros diarios y los sobreproductores que estén en el rango de 60 y 660 litros, estarán encasillados en una tarifa diferenciada que según el tramo va a requerir un pago adicional a lo que hoy cancelan por este servicio”.
La implementación se desarrollará de manera gradual por los meses de julio, agosto y septiembre, tiempo en que se notificará y discernirá el volumen de basura diaria que arroja cada usuario, para que, y por indicación del alcalde Tomás Gárate, a contar del mes de octubre de este año, los usuarios sobreproductores paguen el costo adicional, según el tramo en que se encuentren, pero con una rebaja del 50% hasta que entre en vigencia el nuevo contrato de recolección en febrero de 2023, momento en que comenzará a regir la ordenanza tal y como quedó definida.
El encargado de medioambiente agregó que el nuevo contrato de recolección comenzará en febrero considerando esta política de cobro diferenciado, con la salvedad que, a partir de julio del próximo año, la recolección máxima de residuos para los sobreproductores volverá a reducirse desde los 660 litros diarios actuales hasta los 200. “Ese va a ser nuestro máximo de lo que vamos a recoger y por lo tanto los usuarios van a tener un año para que puedan ir reduciendo sus residuos buscando alternativas de reciclaje. Las que excedan los 200 litros, van a tener que generar su propia gestión de residuos, como lo hacen hoy día varias empresas a nivel comunal y provincial” finalizó.
Los objetivos y el detalle de la nueva ordenanza han sido socializada con representantes de gremios del comercio puertovarino en diferentes instancias para su puesta en marcha a contar del primero de julio.