• 07 de Noviembre

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Puerto Varas en un cuaderno de bocetos de la pintora Elsa Martin. Por Rafael Piquer A. Investigador en Historia de la Región de Los Lagos

“Elsa Martin, con su trabajo honesto, sobrio y sin rebuscamientos, nos entregó una disciplina artística, que supo mantener hasta sus últimos días.”  ...

“Elsa Martin, con su trabajo honesto, sobrio y sin rebuscamientos, nos entregó una disciplina artística, que supo mantener hasta sus últimos días.”   Luis Rojas Quijada, “Elsa Martin: pintora del sur y un cabal ejemplo de vocación”, Diario 24 Horas (Puerto Montt, 30-3-1983).


La pintora puertomontina Elsa Martin Schadow (1872-1962), fue un notable caso en el intento por registrar el paisaje de la provincia de Llanquihue a fines del siglo XIX y principios del XX. De ascendencia alemana y, con formación académica en la tierra de sus padres, una vez que se asentó en su Puerto Montt natal, dedicó gran parte de su vida a pintar y presentarnos los parajes que, le ofrecía el entorno natural en que vivía y, su quehacer artístico fue muy reconocido. Por ello, el afamado pintor puertomontino Luis Rojas Quijada, escribió en el diario de nuestro epígrafe:

“En sus óleos y acuarelas, que adornan una apreciable cantidad de hogares de nuestra zona, nos entrega un ‘vivo retrato’ de nuestro paisaje, de una manera descriptiva, casi como una cronista, y podemos a través de ellos descubrir hoy, paso a paso, los cambios que experimentó y sigue sufriendo nuestra ciudad y sus alrededores.

Tanto sus atardeceres en el Lago Llanquihue como los paisajes del Seno de Reloncaví – los que pintara, tantas veces – muestran un bello trabajo de composición y perspectivas de color, entregándonos además una atmósfera diáfana y limpia como han sido y son los aires de nuestro contorno.”

Con estas palabras, don Luis, lo único que hace es reconocer los muchos méritos de alguien, para quien su arte fue su razón de ser hasta el fin de sus días, pues ella toma la decisión de seguir el camino del arte, y, desarrolla su actividad pictórica cuando no era tan común la mujer pintora en la provincia, sino que más bien concentrada en la capital de Chile, donde los reconocimientos son mayores y, más las posibilidades de ser valoradas, como parte de la corriente artística que se observaba en nuestro país hasta 1920.

Su vocación de trabajo es tan enorme, que, prácticamente no hay lugar de nuestra provincia dejado de lado por ella en su pintura: recorrió nuestro paisaje y lo fue pintando incansablemente, de manera que hoy son muchos los cuadros que podemos observar. Seguramente, Elsa Martin Sch. habrá visto en dichos lugares, lo que Remo Bodei identifica como “lugares ‘sublimes’, dotados de una belleza intensa, ambigua e inquietante, que al mismo tiempo atrae y aleja, que seduce y repele, que exalta e infunde respeto con su tremenda majestad” (“Paisajes sublimes. El hombre ante la naturaleza salvaje”, Siruela, 2011). Por ello, cuando la amabilidad de quienes regentan el Archivo Histórico del Museo Juan Pablo II de Puerto Montt, – César Sánchez y Rigoberto Muñoz –, nos dio la posibilidad de observar uno de los cuadernos de bocetos de Elsa Martin, conservado por esa institución, en razón de una donación hecha por sus descendientes, nos llenamos de esperanza en cuanto a ver más de algún boceto de Puerto Varas. Y no fuimos defraudados; por el contrario, ante nosotros aparecieron cuatro dibujos, en perfecto estado, todos fechados en 1897 (coincidentemente el año en que Puerto Varas fue declarada villa), lo que nos hizo pensar que estábamos en presencia de un verdadero tesoro, el cual, una vez estudiado debidamente, habría de entregarnos más luces del pasado puertovarino.  

La gentileza de don César Sánchez y don Rigoberto Muñoz, a nuestra petición de poder obtener una copia, sin dañar el cuaderno original, se manifestó en que nos fueron facilitadas sendas reproducciones de tan valiosos dibujos, de manera que pudieran ser vistos por un público más amplio, el que, probablemente, ni siquiera sabe de la existencia de tales obras, al no visitar el museo puertomontino. Por tanto, hoy podemos ofrecer dos ejemplos de ese trabajo magnífico, referido a Puerto Varas en 1897 y, así, seguir mostrando el pasado de la hermosa ciudad que habitamos.