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Su último mensaje a la comunidad en estas líneas: Fallece destacada vecina y miembro del Consejo Vecinal del Barrio Patrimonial, Ruth Igor

El Heraldo Austral
Foto: Archivo

Esta tarde falleció la destacada vecina Ruth Igor, miembro del Consejo Vecinal del Barrio Patrimonial y luchadora incansable por conservar el patrimonio y la historia de Puerto Varas.

Ruth, al saber de su enfermedad, escribió una carta a la comunidad que nos pidió publicar en El Heraldo Austral, cuando falleciera, deseo que estamos cumpliendo a través de esta nota que nos fue enviada por sus hijas.

 

“Estimada directora:

La vida nos regaló la inmensa oportunidad de aprendizaje, que fue vivir junto a una persona que luchó siempre por sus ideales. Ella fue nuestra mamá: Ruth “Tuty” Igor.

Con mucho orgullo y amor infinito usamos las páginas de su diario para transmitir un pensamiento de nuestra Mamá, que nos dictó unos días antes de partir:

“Si como puertovarinos valoráramos de verdad  lo que tenemos, no habría ciudad más avanzada en calidad humana, en amor, en organización y en riqueza de sus habitantes.

Por cosas de la vida, mientras trabajamos por el rescate patrimonial de nuestra amada ciudad, recibí un torrente de cariño y sabiduría que está guardado en el alma de todos nosotros los sureños, y que no hemos sido capaces de explotar y de utilizar en todo su potencial para nuestro bien más preciado: nuestro Puerto Varas.

Estamos más ocupados y preocupados de lo que opina el vecino, de lo que puede o debe hacer el otro, de lo que no hizo un tercero, en vez de centrarnos en lo que cada uno realmente puede hacer. ¿Cómo aporto yo? ¿En qué puedo colaborar? ¿Qué puedo hacer para que mi propia ciudad sea mejor?

No se necesitan superhéroes ni grandes proyectos. Se requiere simplemente voluntad, ganas y generosidad.

Ojalá que mi partida sirva como un empujón - de esos suaves, pero a la vez firmes- que remueva los corazones y las mentes de los que amamos nuestra ciudad. Valorar nuestra historia, nuestros orígenes, recuperar las vivencias de los barrios, de nuestros antepasados, y transmitirlas a las nuevas generaciones. No esperemos a que la modernidad nos siga pasando por encima para reflexionar sobre todo lo que las grúas y el olvido se llevaron. Son tesoros valiosos que nadie más que los mismos habitantes podemos ayudar a conservar.

Queridos puertovarinos, jóvenes, padres y madres, viejitos, sueñen y ansíen como yo aportar con su granito de arena. Si se quiere, se puede. Miren con el corazón a su alrededor y re descubran la maravillosa ciudad que nos cobija, las historias antiguas que pueden compartir con sus familias, para que así lleguen a las generaciones que vienen.

Sólo puedo decirles tómenlo, cuídenlo y úsenlo para el futuro. En sus manos está todo: los paisajes, el lago y los volcanes. Las construcciones antiguas, las tradiciones. Todo nuestro entorno es un verdadero regalo, pero de cada uno depende lo que dejen como huella.

Mi alma volará por la ciudad y les susurrará al oído que no olviden lo que la naturaleza y Dios nos dio. Los quiero. Tuty".

 

Ver partir a nuestra Mamá es lo más difícil que nos ha tocado en la vida. Sin embargo, las infinitas muestras de apoyo, preocupación y cariño hicieron este proceso mucho más llevadero. Gracias de corazón. Te amamos mami. 

 

Andrea, Silvana y Lorena Droppelmann Igor.