Opinión

Adolescencia Amenazada: sexting, grooming y ciberbullying

El Heraldo Austral

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva;

Director de la división Patagonia en la Fundación Innovación Educativa Chile

Creador de los Programas DHP (Desarrollo de habilidades parentales) y PARE (Aumento del rendimiento escolar), este último patrocinado por UNICEF y el Ministerio de Educación.

Nuestros hijos(as) son nativos digitales. Esta condición, les proporciona una serie de habilidades que los padres a su misma edad, nunca pudimos desarrollar. Pero también, los expone a riesgos importantes. Un estudio realizado durante los años 2017 y 2018 en más de 60 establecimientos educacionales de todo tipo a nivel nacional, con una muestra de 12.926 estudiantes, arrojó resultados preocupantes. El principal riesgo detectado es el grooming, con un 29,2% de la muestra total. Lo sigue el ciberbullying en hombres, con cerca de un 57,2% del grupo varones y, finalmente se presenta el sexting con un 10,6%, también en hombres.

Como padres queremos proteger a nuestros hijos(as) contra estas amenazas. El primer paso para realizar esta labor es informarnos: ¿Sabemos de forma clara y precisa, que significan estos términos? En pocas palabras: Ciberbullying es el acoso o agresión entre menores o pares en internet. Grooming es el engaño online a menores por parte de adultos. El Sexting es la difusión de imágenes de intimidad sexual a través de internet.

El segundo paso es determinar qué estrategia seguiré con mis hijos(as) para prevenir estos riesgos. Generalmente, los padres seguimos alguna de estas dos opciones: la primera, trato de “aislar” a mi hijo(a), como si lo colocara al interior de una burbuja protectora. Entonces, retiro internet en mi casa, bloqueo en sus dispositivos los accesos que puedo definir como “peligrosos”, le prohíbo ingresar a chats desconocidos y aplico otras medidas que reduzcan al mínimo su acceso a las redes sociales. Estas medidas no son las más efectivas. Recuerden que su hijo(a) está en la adolescencia y le atrae sobremanera lo desconocido y lo prohibido. Tarde o temprano, burlará estas restricciones. La segunda opción, es la más efectiva. Después de habernos informado en detalle sobre las amenazas, tenemos que tener una conversación muy detallada con ellos(as), para INFORMARLOS(AS) y sugerirles algunas estrategias para poder identificar por sí mismos(as) cuando se está presentando una situación de riesgo. Es vital que nuestro hijo(a), tenga las herramientas para poder tomar acciones efectivas y reportarnos la ocurrencia de uno de estos hechos.

En esta conversación, como padres, debemos entregarle acciones concretas que ellos implementen al sospechar una situación de riesgo. No sirve que nuestra conversación se quede en el plano de la definición teórica. Hay que ser prácticos. Por ejemplo, a nuestros hijos(as) les podríamos decir:

a)“si la persona con la que chateas te pide que le envíes fotografías de partes íntimas de tu cuerpo... ¡¡¡NO LO HAGAS!!!. Porque eso es Sexting”.

b)“si la otra persona, que no conoces personalmente, desea que se reúnan en un lugar cualquiera…¡¡¡NO LO HAGAS!!!. Cuéntame esto y lo conversamos. Podría ser Grooming”.

c)“si algún compañero de curso o amigo, te acosa o molesta por internet….cuéntame y lo conversamos para hallar una solución. ¡¡¡Pero no te quedes callado sufriendo!!!. Porque esto es Ciberbullying”. Si conversamos con ellos(as) desde el amor y el respeto, tendrán la confianza para confidenciarnos lo que les ocurre, pues sentirán que somos su mejor apoyo, guía y contención.