Opinión

OPINIÓN: Fake News

El Heraldo Austral

Señora Directora:

En estos días turbulentos, en que la histeria colectiva se ha apoderado del país, una de las víctimas favoritas ha sido la verdad, la realidad, el sentido común.

Es así como las noticias y estadísticas falsas han inundado redes sociales y medios de comunicación, en momentos en que para cualquier discusión seria se necesitan herramientas indispensables, entre ellas, la verdad, cosa que muchos olvidan, entre ellos demasiados académicos y seudo académicos. Lenin decía algo así como "si la realidad no coincide con nuestros intereses, peor para la realidad". 

Traigo esto a colación al leer en El Heraldo Austral del día sábado 9, un artículo de don Yerko Villanueva, Jefe de Operación Social del Hogar de Cristo, que escribe que Chile es el país "con mayor desigualdad del continente", lo que es rotundamente falso.

Tanto los estudios y estadísticas del PNUD como de otros organismos, dicen otra cosa, aunque, por cierto, la situación de Chile no es como para salir a celebrar.

Dentro de sudamérica, Chile ocupa el quinto lugar, detrás de Brasil, que es el peor, y en el contexto latinoamericano, es más igualitario que Costa Rica, Paraguay, Puerto Rico o Colombia. Hace diez años, estaba en el tercer lugar, o sea, nunca fue el peor de todos.

A nivel mundial, ocupa el lugar veintiséis, aunque dentro de los 35 países de la OCDE, es el peor.

Hacia el año 1990, la pobreza en Chile llegaba al 50 % y hoy está bajo el 10 %, la desigualdad medida por el Índice de Gini bajó del 52,1 al 46,6.

Definitivamente, la desigualdad ha bajado, pero curiosamente los estudios dicen que la "percepción" de desigualdad ha aumentado, lo que nadie ha podido explicar claramente.

Otra falsedad, repetida por varios políticos, es que el uno por ciento de los chilenos posee la mayor parte de las riquezas. La realidad: posee el 26 %, lo que en todo caso es inaceptable.

En fin, dudo que en estos acalorados días alguien tome en serio la verdad, lo que vale es el sentimiento visceral. 

 

Atentamente,

FERNANDO YERMANY LUCKEHEIDE

Abogado