En el último concejo municipal, durante la cuenta pública, el alcalde menciona las actividades asociadas al centenario del parque nacional Vicente Pérez Rosales. Conversatorios, la exposición de la historia de los parques en la costanera, el evento en la calle techada, la remada en el río Petrohué, entre otras. Diversas autoridades y representantes debatieron sobre los profundos desafíos y oportunidades del parque nacional más antiguo y más visitado de Chile, ubicado precisamente en Puerto Varas.
Al momento de las intervenciones, el concejal Antonio Horn comenta que estaba extrañado por las fotos oficiales de uno de los eventos. Dice que no entiende por qué el senador Carlos Kuschel no sale en las fotos. Durante la transmisión del concejo, comenté en Facebook: ¿Qué le puede importar a la comunidad si el senador fue o no parte de la foto? El concejal Horn respondió: “Ha sido en reiteradas oportunidades que han cortado autoridades específicas, a mi personal me ha pasado durante años. Por eso hago la consulta, es una mala práctica que se ha detectado durante todos estos años”.
Si acaso se acepta la idea de que lo que acusa el concejal es una conducta real y permanente, ¿qué queda por pensar? ¿Dejaron fuera al senador de manera intencional? ¿Por qué? ¿Alguien más fue excluido? ¿Quién? Este tipo de acusaciones no son nuevas. Son una crítica transversal y han sido parte de los concejos municipales en distintas administraciones. Se discute si acaso mencionaron a los concejales en los eventos públicos, o si durante el concejo hay que llamar a cada concejal con su nombre y apellido, no solo con su nombre. Si acaso los invitaron y si es que fue de manera anticipada. Pasó incluso durante los días posteriores al tornado del año pasado, de quien se sienta en la mesa de emergencia y quien comenta desde el otro lado de la puerta que no lo dejan entrar.
La persona que llega a un cargo público puede conservar una identidad, una historia y una pertenencia política, pero esa pertenencia no puede confundirse con el propósito del cargo. ¿Es el rol fiscalizador del concejal fiscalizar por qué otras autoridades, de otras instituciones, no aparecen en la foto?
El problema es transversal. La figuración busca la presencia y sabe camuflarse entre los temas relevantes, también sabe esconderse cuando la encuentran. Y seguirá adelante, más allá del representante, más allá del sector. Para lograrlo, con más o menos capacidad y recursos, existe una verdadera máquina de producción de contenidos, comunicados, fotografías, vídeos. Por eso hay que escuchar y leer una y otra vez un universo de palabras recurrentes: inédito, histórico, único, líder. Ante cada fecha del calendario van dedicados saludos por el día del bombero, el día del asistente social, el día de la papa frita. La comunidad percibe por parte de la política: “No hablemos de mí, hablemos de ti, ¿qué opinas de mi?”. Sobre todo el último día del año, cuando se nota que el tiempo pasa demasiado rápido. Entonces, una vez más, se siembra la esperanza de un año mejor.
El horizonte tiene forma de papeleta. La imaginación del nombre inscrito a la vista, detrás de la cortina de la urna. Una justa ambición del poder, pero que en la determinación y obstinación de su propio deseo, implica también una confusión que tiene un costo. Incluso, aceptando y respetando el sueño, venga de donde venga, porque el sueño se respeta. Con todo, la lucha por el poder nunca dejará de tener un impacto en quienes lo persiguen. ¿Cuántos lo persiguen?
La fiscalización exige criterio sobre qué fiscalizar. No todo asunto político es un asunto municipal. El problema no es quién aparece. Es de qué se habla. El tiempo público debe tener prioridades en todo momento. Un minuto de concejo vale más que una fotografía y sus protagonistas. Además, la representación pública no se mide en fotografías, ni de quienes aparecen, más allá del permanente, añejo, transversal y desgastante esfuerzo por lograr visibilidad. Nada de esto es nuevo. Es un problema que tiene más años que el parque nacional Vicente Pérez Rosales. No pertenece a un sector. No le pertenece al concejal. Es algo que se apodera de los demás. Simplemente aparece y desaparece porque pronto volverá. Ahora todos digan whisky.