Opinión

[OPINIÓN] "Obligaciones de una elección municipal inédita en Puerto Varas", por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

Parece pronto usar la primera semana de febrero para hablar de marzo, pero nunca antes la llegada de un mes fue tan comentada. Los años parten en marzo y este año 2020 tiene una intensa agenda electoral que tendrá que convivir con la inestabilidad, la incertidumbre, las marchas pacíficas, la violencia y la exaltación del momento histórico que vive el país.

Este año tenemos elección municipal y además elecciones para el proceso de nueva constitución. Si el 26 de abril gana la opción del sí a la nueva constitución, que hasta ahora es lo más probable, la elección constituyente sería en octubre, junto a la elección municipal. Con este resultado, el protagonismo que tiene la elección municipal de Puerto Varas será compartido con el protagonismo de la elección constituyente. Tal vez nunca antes una elección municipal había estado tan estrechamente vinculada a otra elección.

Esta relación entre ambas elecciones, la municipal y la constituyente, tendrá influencia tanto en los candidatos de la elección municipal como en los votantes. Por parte de los candidatos para el cargo de alcalde y de concejales, están obligados a una campaña con un programa de gobierno municipal preciso y realista. Respuestas claras. Propuestas ajustadas a las atribuciones del cargo para el que se postula. Un candidato a concejal no puede hacer creer que se está postulando para el cargo de Presidente de la República. Un candidato para el cargo de alcalde no puede hacer creer que se está postulando para escribir una nueva constitución. Lo que sí se exige, tanto a los candidatos para alcalde como para concejales, es pensar en el futuro. Pensar en Puerto Varas en diez, veinte, cincuenta años. Poder hablar de esa visión y que ese relato inspire y represente una emoción genuina de orgullo colectivo. Previo y no menos importante, los candidatos para el cargo de alcalde y concejales están obligados a mirarse bien al espejo antes de inscribirse como candidatos y saber reconocer sus fortalezas y debilidades, para considerar de manera honesta y antes de que sea tarde, la capacidad real de poder cumplir con las responsabilidades que tiene el cargo para el que se están postulando.

Esta elección también obliga a los que votan. En este nuevo escenario de dos elecciones distintas, estrechamente relacionadas, los votantes tendrán que enfrentar la dificultad de asimilar mucha información. Entre los candidatos para el cargo de alcalde, concejales y la elección constitucional, serán muchos discursos, nombres, listas y pactos La elección municipal anterior tuvo casi cincuenta candidatos a concejal en una papeleta que parecía sábana de dos plazas. Para poder decidir por quien votar es elemental conocer los nombres y las ideas de los candidatos más allá de la tendenciosa publicidad política. Este año más que nunca los votantes están obligados a fortalecer la capacidad de distinguir las palabras de las palabrerías, oportunidad de oportunismo, distinguir en definitiva la candidatura de quien quiere servir al público de la que es la clásica ambición sectorial en la eterna lucha por el poder.

Este año más que nunca el votante tiene la obligación ética de votar, independiente de que una ley así lo imponga. Su voto personal también representa el voto de quienes, por distintos motivos, no pueden votar. El votante está obligado a pensar en todos. Nadie dijo que iba a ser fácil.

Febrero es el mes más corto del año, y el año parte en marzo. La elección municipal mezclada con la elección constitucional pronto inicia su camino. En el contexto social de ausencia de liderazgos, serán las ideas simples y realistas que representen las necesidades de la comuna, junto a una visión de futuro con sentido histórico, lo que determinará a los triunfadores de la elección municipal en la comuna de Puerto Varas.

 

Por Pablo Hübner, periodista.