Opinión

[OPINIÓN] "Elecciones municipales: La dependencia de los independientes" Por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

Las elecciones municipales serán el mes de abril. La campaña política se tendrá que desenvolver entre los meses de verano y probablemente, con mucha fuerza, en marzo. No son los mejores meses ni queda tanto tiempo. Muchas campañas políticas ya partieron con anuncios de pago en redes sociales para difundir videos que intentan ser emotivos, programas de radio tipo infomerciales que presumen conversación abierta y sin sesgo (de lo que se jactan carecen), conversatorios digitales, solicitudes de participación ciudadana para elaborar programas de gobierno de manera conjunta, entre otras gracias y bondades. Hasta ahí todo bien parecido a como suelen ser las campañas políticas municipales. Lo nuevo es que en esta elección municipal probablemente la mayoría de los candidatos para el cargo de alcalde serán independientes.

La palabra independiente suena bien. Ostenta una autonomía individual, o cuando menos, acotada a una agrupación más que a un partido político. Esa autonomía ejerce como garantía de ser algo diferente a los partidos políticos y su mala fama. No por eso los niegan. Se abren a trabajar juntos, sobre todo en el discurso de campaña electoral, pero siempre, desde la independencia, como si eso fuera un anillo de protección que mantiene impoluta la voluntad de representar libremente lo mejor para todos, y no, lo mejor para algunos.

¿Por qué independiente? La explicación de la independencia por parte de los candidatos es fundamental. Esta explicación, además de consistente, debe ser sincera, sobre todo, en el caso de quienes dejaron su partido político para ser independientes, y a pesar de eso, son apoyados por su ex partido. Cuesta entender que alguien que deja un partido político sea apoyado por el mismo partido político que recién acaba de dejar. ¿Por qué pasa eso?

Para el caso de las candidaturas independientes que dicen representar movimientos nuevos y diversos, también hay complejidades. Los candidatos se deben a las bases de estos movimientos, que son nuevos y recién se están definiendo. Los candidatos están condicionados a representar la voz de este proceso, que suele ser más largo que sus candidaturas y que ante la ausencia de definición en cada uno de los temas, la candidatura debe rellenar con improvisación, intentando representar una perspectiva de consenso interno que aún no existe.  

Todos los candidatos para el cargo de alcalde, tanto independientes con apoyo de movimientos sociales y/o de partidos políticos, tendrán que ofrecer un programa de gobierno municipal y junto a eso, definir el equipo de trabajo. Cuando los candidatos son consultados por este tema, generalmente responden que van a trabajar con los mejores, vengan de donde vengan, pero a la hora de las nominaciones, suelen ser los mejores amigos, conocidos, militantes de partidos simpatizantes, los que más apoyaron, los que recomiendan los financistas de la campaña y los que trabajaron gratis para ante un posible triunfo, ser considerados en el equipo del próximo gobierno municipal.  

Así, la independencia política tiene dependencia política y a veces, es muy específica y demandante. Así, más parece que nada es tan nuevo y que nadie es tan independiente.

La elección municipal es política y los candidatos independientes son tan políticos como los candidatos de los partidos. El apetecido poder es parte central de la trama de esta historia, aun cuando sea con las mejores intenciones. Las razones de la independencia de los candidatos son fundamentales. Saber quién es quién, por qué va de independiente, con quiénes se juntan y por qué, es una transparencia que el momento requiere. Quienes no la brinden de manera precisa y clara sería mejor que no ganen en las próximas elecciones municipales.