Opinión

OPINIÓN "Joker: ser payaso no es fácil". Por Julián Fernández, cineasta y director de -1 Cine de Puerto Varas

El Heraldo Austral

El cine de superhéroes ha tomado cada vez más fuerza, muchos lo aman y otros lo odian. El director Martin Scorsese lo cataloga como el “no cine”, curiosamente fue productor de esta película en su etapa de desarrollo. ¿Cuál será el conflicto? ¿El uso excesivo de fondos azules y personajes creados por CGI (imágenes generadas por computador)? ¿Historias repetidas? ¿No es eso parte del imaginario colectivo? ¿Star Wars también caería en ese “no cine”? Los cuestionamientos son varios, pero está claro que Joker nos invita a mirar la historia con nuevos ojos, así como lo hizo el director Christopher Nolan con su trilogía El caballero de la noche.

Joker es un filme realista, crudo y violento; psicológica y físicamente. Es una radiografía de nuestra sociedad actual, es todo lo que no queremos ver. Son los miedos de una sociedad que cada día se enferma y se consume en un mundo liderado por corporaciones que quieren estrujarnos hasta lo mas íntimo, con tal de ganar un voto o una moneda. Es la Naranja mecánica de nuestros tiempos.

Cinematográficamente Joker es una delicia, una proyección poética con una puesta en escena impecable y realista ambientada en los 80. Durante varios minutos de desarrollo es casi documental en su propuesta artística, es el Nueva York donde el yupi boy de Wall Street es el amo y señor de la ciudad y el hombre común es dejado al lado de la basura. Arthur Fleck es ese hombre común que en su crisis extrema encuentra el calor en el Guasón, lo que nos introduce en el imaginario de Gotham. Ya no estamos en una película de época, sino que en una historia que sentimos familiar, estamos ante una película de Batman.

Joaquin Phoenix es espeluznantemente extraordinario, provoca miedo, inseguridad, belleza y por supuesto locura. Se relaciona con todos los jokers que hemos conocido y el de Heath Ledger es su mejor aliado. Como decía un amigo: “Phoenix hace de su joker algo verdadero; toma el de Ledger, el de las historietas y el de la serie animada y fabrica el suyo propio con muchísima seriedad, algo poco visto en el Guasón”. Uno no duda en ningún momento de su veracidad. Todd Philips, el director, entra en el mundo de Gotham como si hubiese estado ahí todo el tiempo, como algo natural, creando un tono propio para llevarnos lentamente hacia la locura. Así como plantea su propio imaginario, también nos introduce y homenajea al cine de calidad de Hollywood, sobre todo el de los 70 y 80, con esa misma naturalidad. Taxi driver y El rey de la comedia aparecen con varios guiños, el cine de Sidney Lumet y su Tarde de Perros está más latente que nunca, así como la extraordinaria Midnight Cowboy que nos hace sentir hasta sus olores. Y como si fuera poco los ritmos de Chaplin, Buster Keaton, Ray Bolger, demuestran que ser payaso no es algo fácil. Joker es una película que abraza al cine en su totalidad y lo reinventa a placer en una nueva puesta en escena.

Efectivamente no es una película de superhéroes, pero sí es una película de Batman, está tratada con mucho respeto a todas sus antecesoras, sus relaciones son tan sencillas y las sensaciones que provoca contienen la misma tensión, tanto así que Batman nos está respirando en la nuca durante 2 horas y ni siquiera existe. Esta podría ser sin duda una precuela de la trilogía de Nolan, podría ser el nuevo camino en la historia de Batman, pero simplemente es Joker.

 

Julián Fernández es cineasta y director de -1 Cine de Puerto Varas

Viernes 18 y sábado 19 de octubre a las 22 hrs.

Domingo 20, lunes 21 y martes 22 de octubre a las 20 hrs.

Miércoles 23 de octubre a las 21 hrs.