Opinión

OPINIÓN: Ruta 225 o La Naranja Mecánica

El Heraldo Austral

Seguramente esa hermosa mañana del pasado sábado 5 de enero, muchos de los “hacedores“ del turismo puertovarino, incansables como siempre, planificaban un día espectacular para sus clientes, en los distintos lugares de ensueño de nuestra carretera a Ensenada.
Orgullosa como siempre, Mariana de L&Z Travel organizaba la logística de los buses de los cruceros a los Saltos del Petrohué. Impecable y metódico Jorgito W del Hotel Weikerhauss aconsejaba a sus clientes para un maravilloso paseo al Volcán Osorno.
Servicial por naturaleza, Memir J de la Tienda de Pesca Reina Fish, les vendía las mejores moscas a sus pescadores para probar suerte en el Río Pescado. Trabajador incansable, Cacho A, preparaba sus tinas calientes para mostrárselas a sus potenciales clientes.

Puntual y responsable como siempre, Octavio, conserje de un hotel céntrico debía llegar al cambio de turno para trabajar ese sábado. Simultáneamente su esposa Milena, chef del restaurant M.T, debe volver raudamente a su casa en Playa Venado, para cuidar a los niños que están solos en casa.
El incansable empresario dueño de Cabañas Los Chilcos, Don Marcos, habitante de Los Riscos, estaba desesperado. Necesita conseguir ese remedio para su esposa embarazada.
Todos trabajando por y para el turismo.
Pero de repente todo cambió…
UN GRUPO DE INADAPTADOS CORTARON LA RUTA 225.
Les importaron “un comino” Mariana, Jorgito, Memir, Cacho, Octavio, Milena, Marcos y todos los puertovarinos.

Parafraseando a Stanley Kubrick, tal vez algún día no muy lejano en estas latitudes se ruede una versión libre de la Naranja Mecánica.
La escena final  transcurre cuando los protagonistas de esta película "los aguerridos manifestantes de las tranqueras", están yendo en grupo al Aeropuerto del Tepual por el camino Las Lomas y de repente se encuentran con la carretera cortada y tomada por sus dilectos alumnos que los miran sonrientes desde la berma. Allí los están saludando: Mariana, Jorgito, Memir, Cacho, Octavio, Milena y Marcos. Ellos cansados de los cortes de la ruta 225, decidieron mudarse a la costa del Río Maullín y son ahora parceleros belicosos militantes del sector.

Conclusion: los aguerridos manifestantes de las tranqueras “perdieron su vuelo y la conexión en Stgo. de sus ansiadas vacaciones en Punta Cana”!

FIN
Pero esto es pura imaginación. ¿No es así?

NOTA: los hechos son reales, se cambiaron solo los nombres por respeto a los damnificados.

 

Horacio Bóvolo

Presidente Cámara de Comercio; Turismo e Industria A.G.