Opinión

Una forma distinta de celebrar el 14 de febrero: Los beneficios de un buen masaje

El Heraldo Austral

Con un manejo adecuado de la técnica, los masajes sirven para aliviar tensiones musculares y relajar cuello, hombros y espalda. Experto en biomecánica y académico de Kinesiología de la U. San Sebastián (USS), entrega algunos datos para sorprender con un regalo diferente este Día de los Enamorados.

El cuerpo humano tiene más de 600 músculos, y cuando atravesamos por una situación estresante, los de la zona de la espalda, cuello y hombros se tensan, generando contracturas. Estos malestares pueden ser aliviados a través de fármacos, reposo, pero también con masajes descontracturantes.

Si aún no tienes claro qué obsequiar a tu pareja este 14 de febrero, una excelente opción es un día de spa con masajes que ayuden al alivio de estas tensiones. Se trata de un regalo diferente, pero con enormes beneficios para el bienestar de quien lo recibe.

Una contractura es el acortamiento del músculo, el que adopta esa forma por posturas mantenidas en el tiempo, generando rigidez en la zona. “Si nosotros llevamos una vida donde nuestras actividades diarias tienden a mantener posiciones, como la que se caracteriza por tener los brazos adelante y la columna encorvada, se produce una adaptación de los músculos a esta circunstancia, generando este tipo de contracciones”, comenta Rodrigo Castro, académico de Kinesiología de la Universidad San Sebastián experto en Biomecánica.

Esta tensión muscular genera molestias, básicamente, dolor. Este “se produce por el acortamiento antes descrito, pero también por la acumulación de desechos metabólicos como el ácido úrico y la creatinina, ya que el músculo afectado no recibe una correcta irrigación sanguínea”, puntualiza.

El académico de la USS explica que existen varias formas para aliviar una contractura, pero que en general estas se recuperan solas. Los fármacos, en tanto, ayudan para el manejo del dolor que causan. No obstante, señala que “el masaje es una herramienta terapéutica espectacular, que tiene un principio biológico y mecánico. Nuestros receptores en la dermis se activan cuando uno toca la piel y son capaces de bloquear la sensación dolorosa”, detalla.

En el caso del masaje descontracturante, que es el que se aplica para tratar los molestos nudos en la espalda, se trabaja bajo el principio de liberación miofascial. “La fascia es una membrana que envuelve a cada uno de los músculos y esta se tensa cuando estamos contracturados. El masaje como tal se enfoca en liberar esa membrana a través de presiones. Es un proceso a veces doloroso, que busca lograr una irrigación óptima del músculo”, describe el kinesiólogo.

Además de trabajar sobre la contractura, los masajes estimulan la liberación de endorfinas, neurotransmisores encargados de generar bienestar mental y físico. “Por este motivo los masajes pueden realizarse de forma periódica, y pueden ser aplicados no necesariamente por un experto. Cuando lo recibimos de algún ser querido o de tu pareja, fortalecemos lazos, lo que es muy valioso actualmente, donde la vida diaria acorta los tiempos para compartir y tener espacios de intimidad”, señala el académico de la USS.

“Si quieres sorprender con un obsequio diferente, la opción de regalar masajes es una excelente idea, sobre todo si se quiere contribuir a su bienestar integral. Sea descontracturante o relajante, la persona lo agradecerá”, finaliza Rodrigo Castro.