Regional

En Puerto Montt: Conmemoran nuevo aniversario de la matanza de Pampa Irigoín

El Heraldo Austral

Ayer 9 de marzo en Puerto Montt se conmemoraron 51 años de la Matanza de Pampa Irigoin, hecho de violencia política más relevante de la capital regional, sobrevivientes, familiares y vecinos recuerdaron a sus víctimas

Este es el hecho de sangre más cruel que recuerde la historia en Puerto Montt, en marzo de 1969, ocasión en el que durante el desalojo de una toma de terrenos, murieron 10 pobladores, incluido un bebé de 3 meses.
  En esta ocasión, la Agrupación Pampa Irigoin Herencia Digna, preparó una serie de actividades conmemorativas, Angélica Bravo, vocera, explicó la visión de la agrupación, “como es tradición, durante marzo, queremos conmemorar la cruel matanza del año 1969, que marca un hito en Puerto Montt. Han transcurrido 51 años y el tema de la vivienda no está resuelto, hace unos días se hizo público el inconcebible número de familias que viven en campamentos en viña del Mar y el violento desalojo de la Toma Quinto Centenario en Osorno, protagonizados por los mismos que le arrebataron la vida a los pobladores de la Pampa, como vemos nada ha cambiado. Es por eso que los queremos invitar a conmemorar un año más”, señaló.
  El programa contempló, el domingo 8 de marzo, una romería al Cementerio General a las 11:30 hrs y el lunes 9 de marzo se realizó el acto político cultural y velatón en el mural conmemorativo en la Población Manuel Rodríguez.

Los hechos

  En marzo de 1969, cerca de 90 familias de escasos recursos, apoyadas por el entonces diputado electo y regidor socialista Luis Espinoza, ocuparon un terreno en el sector llamado Pampa Irigoin en Puerto Montt, con la intención de obtener una expropiación legal por no-uso de la tierra, posible en la legislación chilena de aquella época y poder construir allí sus futuros hogares.
  La toma transcurrió de forma tranquila y pacífica, y no existió una acción inmediata por parte de carabineros. Las negociaciones transcurrieron con normalidad durante cuatro días, sin señas por parte del gobierno de que se realizaría un desalojo. Sin embargo, en el quinto día de ocupación, y una vez que el contingente policial hubo recibido refuerzos de otras prefectura. La cantidad de ocupantes sobrepasaba los 400 pobladores, la policía ingresó en el lugar, con el objeto de poner fin a la toma. El desalojo se realizó por la madrugada, confiando en encontrar a los ocupantes dormidos y poner fin a la ocupación sin resistencia. Pero los improvisados sistemas de alarma, latas atadas con alambre a baja altura, que los ocupantes habían instalado, les permitieron reaccionar armados con palos y piedras. La policía respondió haciendo uso de carabinas y gases lacrimógenos, causando la muerte de 9 pobladores y dejando cerca de 50 heridos entre los pobladores; resultaron lesionados 23 carabineros.
  En la operación policial participaron 200 carabineros dirigidos por el coronel Alberto Apablaza y el mayor Rolando Rodríguez que, a su vez, cumplían órdenes del ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic y el intendente subrogante de la zona Jorge Pérez Sánchez.