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Ministerio de las Culturas extiende plazo para postular a reconocimiento de cocinas patrimoniales “El Menú de Chile”

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Interesados podrán presentar sus propuestas de menú integral hasta el próximo 17 de julio. Éstas deben incluir entrada, plato de fondo, postre y bebidas asociadas, o bien, de no existir una secuencia, dar cuenta de las características de todos los elementos que constituyen el plato y que lo hacen propio de alguna ocasión particular y/o festividad. Más información en http://www.cultura.gob.cl/menudechile/

Para quienes todavía estaban indecisos con el postre o el plato de fondo con que buscarían ser los ganadores, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio extendió hasta el próximo 17 de julio el plazo de postulación a la segunda edición del reconocimiento a las cocinas patrimoniales “El Menú de Chile”. “Les invitamos a ser parte de esta historia patrimonial que construimos juntos, a través de las manifestaciones culturales que se dan desde nuestras cocinas: ancestrales, europeas y mestizas, distribuidas por todo el territorio de nuestra región, las que se abren para generar identidad, sentido de pertenencia y valor patrimonial”, aseguró la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Los Lagos, Amanda Milosevich.   

La convocatoria 2018 mantiene la modalidad de los equipos, con un mínimo de tres integrantes que en conjunto deben representar a los diversos oficios y saberes relacionados a las cocinas patrimoniales. Los equipos deberán presentar una Propuesta de Menú Patrimonial, que considere una secuencia platos o servicios (entrada, sopa, plato de fondo, postre) y bebidas asociadas, si las hay. Además de la propuesta de menú y sus recetas, los equipos deberán adjuntar una investigación con los fundamentos y la sustentación analítica acerca del carácter patrimonial del menú.

El equipo ganador recibirá $4.000.000 y $600.000 cada mención honrosa (4 este año). Bases y más información disponibles en http://www.cultura.gob.cl/menudechile/. En su primera edición, “El Menú de Chile” premió una propuesta inspirada en la pampa, que incluía pantrucas con salsa de ají colorado como entrada, picante de conejo con yuca y camote dorado como plato de fondo, crema de mango piqueño de postre y chicha de piña como bebida. Las propuestas seleccionadas se publicaron en un libro que está disponible en http://www.cultura.gob.cl/menudechile/publicacion/.

El año pasado la región presentó una decena de propuestas, de las cuales, “Menú Patrimonial, Novena de Ánimas de Caguach, para la abuelita Virginia Peranchiguay” obtuvo la Tercera Mención honrosa. Fue presentada por Marianela Levin, Lorna Muñoz y Paloma Gajardo de Castro. También hubo 2 propuesta en categoría de Menú destacados, ambos de Chiloé: “Almorzando con Hilanderas” del sector Lacuy en Comuna de Ancud, y “Del Chilote Lanchero al Fogón de Quemchi”. “Por lo que esperamos mayor participación este año, que los cocineros y cocineras se entusiasmen en poner en valor sus preparaciones, sus recetas, sus secretos e identidades tan particulares que la cocina le dan a nuestro territorio” dijo la Seremi de las Culturas, Amanda Milosevich.

Es así como la región de Los Lagos representa un área cultural donde se encuentran diversas herencias culinarias, así se distinguen una cultura de las comidas y del comer en espacios de la cultura mapuche williche, las herencias europeas marcadas por la cultura española y germana, y la propia cocina mestiza o chilena que surge de estos encuentros. La riqueza cultural y natural de la región permite contemplar una variedad de cocinas locales, que bien pueden representar un menú de chile.

Existen formas de preparar alimentos asociadas a localidades, productos y conocimientos locales que dan cuenta de esta diversidad culinaria. A esto podemos añadir las numerosas instancias, manifestaciones y festividades que se acompañan de alimentos y símbolos que constituyen un acervo cultural que opera con un sentido de pertenencia e identidad para las comunidades que lo expresan. Así es posible encontrar “cocinas vivas” en los territorios, de las cuales poder construir un relato antropológico para dar cuenta de qué, cómo y cuándo se come lo que se come, y qué sentido tiene para la comunidad el consumo de estos alimentos. Contemplando los espacios sociales del comer, las herencias y los territorios particulares, poder construir un relato que defina un Menú representativo o particular de un lugar, una familia o una ceremonia, todos caben dentro de este concurso.