• 08 de Febrero

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Nueva investigación estudia el lago más grande de la Isla Rey Jorge en Antártica

Proyecto se centra en estudiar las conexiones entre microorganismos asociados a este ecosistema, y los cambios que ha experimentado debido a la acción humana.


El lago Kitiesh es el más grande de la península Fildes, en Isla Rey Jorge, asentamiento clave para los investigadores que llegan hasta la base Profesor Julio Escudero a desarrollar sus estudios sobre el continente blanco. Es considerado un centinela del cambio climático en la zona, ya que en él se reflejan los cambios ambientales que han ocurrido a raíz de este fenómeno.

Por ello, un estudio liderado por la Dra. Pirjo Huovinen, del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) y académica del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas de la Universidad Austral de Chile (UACH), busca comprender mejor las amenazas ambientales emergentes que existen en los ecosistemas asociados al lago Kitiesh.

El proyecto Fondecyt, que comenzó en 2020 y concluirá en el 2024, está centrando sus estudios en analizar las amenazas ambientales provocadas por la actividad humana, como el aumento de la temperatura, los efectos de la radiación ultravioleta, la contaminación química, individualmente y en interacción. El equipo ha realizado hasta la fecha dos campañas en terreno como parte de la Expedición Científica Antártica (ECA58 y 59) desarrollado por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

“Las investigaciones llevadas a cabo en este proyecto se basan en técnicas modernas de terreno, laboratorio y aplicación de herramientas de teledetección, lo que nos permite comparar nuestros resultados con aquellos recabados en la década de 1970-80 por científicos chilenos”, explicó la Dra. Huovinen.


El objetivo de este trabajo es conocer la diversidad funcional y taxonómica de los microorganismos del lago Kitiesh y áreas circundantes, además de su respuesta a los cambios del clima, la hidrología de la cuenca y los regímenes de deshielo.

“Se monitoreó la progresión en el proceso de descongelamiento del lago en su fase temprana ya que, a nuestro arribo, estaba congelado casi en su totalidad”, comentó Dayane Osman, ingeniera medioambiental del Centro IDEAL quien, junto a la Dra. Daniela Soto, realizaron actividades en terreno durante el pasado mes de diciembre. Estas observaciones se utilizarán también para la validación de los análisis que se realizan por imágenes satelitales.

Los primeros dos años de trabajo ya han arrojado resultados acerca de la composición de los principales grupos de microorganismos existentes en la zona, además de los perfiles genómicos asociados a diferentes estresores ambientales, tales como la radiación UV y contaminantes.

“Los estudios están en etapa de análisis de datos debido a la pandemia. Sin embargo, ya se puede establecer que este lago es muy oligotrófico (con baja carga de nutrientes y productividad) y está sustentado por procesos microbianos. Aparentemente, este cuerpo de agua cumple un rol importante en la conexión biológica del lugar, a través de microorganismos y transferencia de materia orgánica, entre nieve, agua dulce y suelo”, concluyó la Dra. Huovinen.