Gracias a una meticulosa planificación del Comité Prenatal del HPM, los equipos de Ginecoobstetricia, Neonatología y Cirugía Pediátrica ejecutaron el parto por cesárea y la inmediata resección de un tumor a la pequeña Arianna Lucía. La intervención evitó el traslado de la familia a Santiago, destacando la expertiz técnica, la infraestructura quirúrgica y la contención humana en la red de salud pública regional.
Un verdadero hito en la atención de salud pública de la Región de Los Lagos se concretó en el Hospital Puerto Montt con la exitosa intervención y posterior alta médica de la pequeña Arianna Lucía. Diagnosticada durante su periodo de gestación con un teratoma sacrococcígeo —un tumor congénito de alta complejidad y riesgo vital—, la paciente fue intervenida mediante un procedimiento simultáneo y coordinado a las 36 semanas de gestación.
La estrategia clínica permitió realizar la cesárea en un pabellón quirúrgico e, inmediatamente, trasladar a la recién nacida al quirófano contiguo para la extracción completa de la masa, logrando un retorno seguro a su hogar tras pocas semanas de evolución en la UCI de Neonatología.
Diagnóstico oportuno y monitoreo de alto riesgo
El tumor fue detectado mediante ecografías de rutina entre las 20 y 24 semanas de embarazo, motivando la derivación prioritaria de la madre, Geraldine Igor (30 años), residente del sector de Alerce, a la Unidad de Alto Riesgo Obstétrico (ARO) del HPM. Los teratomas sacrococcígeos representan una patología de baja frecuencia, pero de elevado riesgo antes del parto, ya que el rápido crecimiento vascular del tumor puede gatillar insuficiencia cardíaca o anemia fetal severa.
Respecto al seguimiento clínico, el ginecoobstetra de la Unidad ARO HPM, Dr. Pablo Moore, explicó que "la vigilancia estricta cada una a dos semanas buscaba pesquisar de forma oportuna cualquier signo de falla cardíaca o anemia. Afortunadamente, aunque la masa superaba el diámetro de la cabeza fetal, era predominantemente quística, lo que nos permitió conducir el embarazo hasta una cesárea programada a las 36 semanas". El especialista relevó además el rol del acompañamiento emocional: "Hay que mantener el equilibrio entre dar información certera y no angustiar a las pacientes. En estos casos uno se convierte en un pañuelo de lágrimas y ese espacio de escucha es fundamental".
Humanización y contención del equipo de salud
Para Geraldine Igor, madre primeriza, el apoyo recibido por el personal hospitalario fue decisivo para enfrentar la incertidumbre del diagnóstico. "Cuando me comentaron lo del teratoma se me cayó el mundo, pero el Dr. Moore me dio mucha esperanza. Todos en el hospital se portaron de manera increíble, desde ARO, Pabellón Central y Neonatología. En las juntas médicas estudiaron mi caso al detalle. Mi hija es toda una guerrera y mi milagrito; no tengo palabras para agradecer todo el cariño y profesionalismo".
Logística quirúrgica en pabellones contiguos
El éxito de la operación derivó del trabajo multidisciplinario articulado por el Comité Perinatal del HPM, donde especialistas analizaron previamente el caso mediante resonancias magnéticas fetales para definir la estrategia de abordaje. Para resguardar la seguridad hemodinámica de Arianna, el equipo obstétrico se trasladó al Pabellón Central para operar al lado del quirófano de Cirugía Pediátrica. En paralelo, Neonatología y Anestesiología realizaron el abordaje de la vía aérea e invasión de catéteres, mientras la Unidad de Medicina Transfusional dispuso de glóbulos rojos irradiados para ser administrados de forma inmediata ante cualquier eventualidad.
El cirujano pediátrico e integrante del Comité Perinatal HPM, Dr. Andrés Hodali, valoró la sincronía del operativo: "Lo determinante fue la estricta coordinación entre las disciplinas. Dispusimos de dos quirófanos contiguos para concretar el traslado inmediato de la recién nacida. Todo funcionó como un engranaje bien aceitado, donde cada equipo sabía exactamente en qué etapa intervenir para garantizar la máxima seguridad del paciente".
Experticia regional y arraigo familiar
Una vez estabilizada la recién nacida, el equipo de Cirugía Infantil procedió a la extirpación completa del tumor. El Dr. Francisco Saitúa, cirujano pediátruico del HPM, destacó la relevancia de resolver este tipo de patologías complejas a nivel local: "La planificación, la tecnología y la expertiz del equipo quirúrgico, anestesiológico y de enfermería fueron la clave. Solucionar estos problemas en Puerto Montt evita el quiebre de la dinámica familiar que provocan los traslados prolongados a Santiago, además de reducir el costo de los traslados aeromédicos. Es un beneficio directo para el niño, la familia y la red pública de salud".
Por su parte, el jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica del HPM, Dr. Jorge Tagle, enfatizó el compromiso institucional del establecimiento con la macrozona sur: "Nos llena de orgullo resolver casos de esta envergadura. Demuestra que el Hospital Puerto Montt cuenta con profesionales de excelencia, equipamiento de punta y comités de trabajo capaces de ofrecer resoluciones quirúrgicas complejas y humanizadas en nuestra propia región, evitando que las familias tengan que desplazarse lejos de sus hogares".
Con este hito, el Hospital Puerto Montt reafirma su posición como un polo de referencia en medicina materno-fetal y cirugía neonatal de alta complejidad en el sur de Chile, garantizando atenciones oportunas, seguras y centradas en el bienestar integral de la comunidad.