- En el marco de la conmemoración del Día Internacional contra el Cáncer Infantil, el pasado 15 de febrero, la Dra. Marcela Muñoz, médico jefe del Servicio de Hemato Oncología Pediátrica del Hospital Puerto Montt, hizo un llamado a la comunidad de la Región de Los Lagos a estar alerta ante síntomas sospechosos, subrayando que la clave del éxito clínico radica en la sospecha precoz, dado que esta patología no se puede prevenir.
El Rol del HPM en la Red Oncológica (PINDA)
Desde el año 2014, el Hospital Puerto Montt funciona como un Centro PINDA parcial, integrándose formalmente a la red de atención oncológica infantil. Su labor es fundamental en el diagnóstico y tratamiento de diversas patologías, tales como:
- Apoyo en la sospecha de todos los cánceres infantiles.
- Manejo de quimioterapia coadyuvante en tumores del sistema nervioso central y linfoma de Hodgkin.
- Seguimiento de pacientes hasta por 10 años (o hasta los 18 años de edad) para monitorear posibles recaídas.
- Coordinación de cuidados paliativos y manejo integral para pacientes en etapa de fin de vida.
Sobre la labor diagnóstica, la Dra. Muñoz explicó la complejidad de este proceso inicial: "Somos parte de la red oncológica, pero tenemos nuestro rol principal como hospital en el diagnóstico, porque hay muchas cosas que pueden parecer cáncer y a veces no son cáncer; somos parte de prestadores donde los pacientes nos van a llegar a través de la urgencia o derivación".
Señales de Alerta: Cuando la Urgencia es el "Debut"
A diferencia de los adultos, el cáncer en niños suele manifestarse de forma aguda y rápida. "La clave en el manejo de los niños depende de la sospecha precoz. Aquí no hay una prevención", enfatizó la Dra. Muñoz, señalando que muchas veces estas patologías debutan como una atención de urgencia en SAPUs o en el mismo hospital.
La especialista detalló las señales de "bandera roja" para los tres tipos de cáncer más frecuentes en la infancia:
Respecto a la leucemia, las principales señales de alerta incluyen una palidez extrema relacionada con la anemia, así como dolor óseo persistente que puede llegar a despertar al niño durante la noche. También es fundamental observar la aparición de moretones en zonas inusuales, como el abdomen, o la presencia de petequias (pequeños puntos rojos en la piel) sin que haya existido un golpe previo.
En cuanto a los tumores del sistema nervioso central, los síntomas suelen manifestarse a través de cefaleas que aumentan de intensidad al toser y vómitos que ocurren preferentemente por la mañana. Además, se debe estar atento a la pérdida de hitos del desarrollo ya alcanzados o a un crecimiento inusual del perímetro de la cabeza en el caso de los lactantes.
Finalmente, para detectar linfomas u otros tipos de tumores, se recomienda vigilar la aparición de ganglios de más de 3 cm que persistan por más de tres semanas sin disminuir su tamaño. Asimismo, constituye una señal de alerta la presencia de cualquier masa o bulto detectable al palpar el abdomen del menor.
Respecto a la importancia del examen físico, la doctora fue enfática: "Si yo consulto por el dolor de garganta, pero no le examino el abdomen, el niño puede tener algo; esto habla de la gran importancia de examinar bien a los pacientes. Si uno nota un 'cototo' en cualquier parte, requiere consulta".
Un Acompañamiento Humano y Multidisciplinario
Lo que comenzó en 2014 con un equipo de tres personas, hoy es un servicio consolidado con 20 funcionarios, incluyendo enfermeras especializadas, terapeutas ocupacionales, psicólogos, nutricionistas y técnicos de nivel superior (TENS).
La Dra. Muñoz destacó que la contención emocional es el pilar del tratamiento: "Cuando le entregamos la noticia a los papás que el niño tiene un cáncer, también le explicamos al niño su enfermedad. La clave más allá de todos los apoyos es conocer al niño y la familia; que el equipo de salud sepa quién es el niño, qué le gusta y qué le preocupa". Además, agregó que el entorno físico es vital: "Agradecemos al director de la Escuela Hospitalaria HPM, Felipe Ramírez, que ha pintado murales en los box de atención, lo que hace más amena la llegada".
Desafíos para la Región: Edad Pediátrica y Leucemia
Mirando al futuro, el HPM enfrenta el desafío de ampliar la atención pediátrica hasta los 18 o 19 años para el 2028, adaptando las instalaciones para adolescentes. Asimismo, se mantiene la meta de aumentar la complejidad del centro para tratar la leucemia en todas sus etapas, lo cual requiere un mayor desarrollo de camas de hospitalización.
Sobre este punto, la jefa del servicio señaló: "El gran desafío hospitalario tiene que ver con el desarrollo de camas para pacientes hospitalizados. Estamos apelando que nuestro equipo de enfermería se siga especializando con postítulos en Oncología y con capacitaciones contínuas que nos permitan ir mejorando nuestra atención de manera integral”.
Finalmente, la Dra. Muñoz instó a las familias y profesores a informarse y consultar en la red pública (FONASA) ante cualquier duda: "La idea no es generar temor, sino que es aprender a cuidarnos, que hace posible una mejor salud".