El incidente ocurrió en calle Imperial, donde una riña entre el conductor y un peatón terminó con el minibús impactando contra la reja de un edificio residencial. Desde el municipio y el Ministerio de Transportes anunciaron un reforzamiento de las fiscalizaciones a los operadores del transporte público.
Créditos imágenes: Club de Emergencia Décima Región.
Gran repercusión ha generado un incidente que se registró durante la tarde de este martes en calle Imperial, en Puerto Varas, donde una riña entre un conductor del transporte público y un peatón culminó con un minibús chocando contra una reja de un edificio residencial. El alcalde Tomás Gárate calificó este suceso como “una vergüenza”, mientras que desde el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones proyectaron un reforzamiento en la seguridad de los servicios en la comuna.
De acuerdo con testigos que presenciaron lo ocurrido, el hecho ocurrió a eso de las 19:00 horas, a la altura de la Plaza Luis Robinson García Márquez, cuando el chofer detuvo el minibús –que realizaba el recorrido por Puerto Chico– para encarar con un fierro a una persona que se encontraba caminando por la vereda. En el transcurso de la pelea, la máquina –con cerca de diez pasajeros– comenzó a acelerar debido a la pendiente, desviándose primero hacia la izquierda y posteriormente hacia la derecha para, finalmente, terminar colisionando con la reja del edificio.
Fuentes aseguran que una pasajera tuvo que realizar una maniobra de emergencia para no colisionar con los vehículos que transitaban por el sentido contrario. A su vez, destacaron que, tras el impacto, el conductor pidió disculpas a los pasajeros y aseguró que el transeúnte al que se enfrentó le había robado los documentos de la máquina.
Ante estos hechos lamentables, el alcalde Tomás Gárate declaró: “lo diré con mucha franqueza: esto es una vergüenza”, destacando que la comunidad puertovarina ha sido testigo de “peleas, amenazas, discriminaciones permanentes a estudiantes y personas mayores, así como también consumo permanente de cocaína y marihuana por parte de los choferes”, agregó.
Por su parte, el seremi de Transporte, Rodrigo Böttger, también condenó este episodio de violencia en el transporte público, enfatizando que desde el ministerio se realizó la respectiva denuncia de oficio y se tomó contacto con el represente legal del vehículo para “solicitar los antecedentes y que tome todas las medidas necesarias para garantizar que la prestación de servicio se realice con el cumplimiento estricto de la Ley de Tránsito”, subrayó.
Tanto el alcalde como el seremi subrayaron que se está coordinado un reforzamiento de las fiscalizaciones hacia los operadores y conductores, en un trabajo conjunto entre el municipio, Carabineros y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
“No podemos normalizar que la violencia, la irresponsabilidad o las conductas peligrosas formen parte del transporte público de nuestra provincia. Los pasajeros tienen derecho a trasladarse seguros y las autoridades tenemos el deber de exigir que ese derecho se respete”, concluyó Tomás Gárate.
En esa misma línea, el presidente de la Agrupación de Usuarios del Transporte Público de la Región de Los Lagos, Jordi Valenzuela, hizo un llamado a las autoridades para agilizar la intervención al “mal sistema de los minibuses intercomunales”, destacando que este tipo de episodios se repiten constantemente en distintos puntos de la provincia.