En la sesión de Concejo Municipal Ordinaria nº 56 llevada a cabo en la tarde de ayer, el concejo aprobó por unanimidad el cambio de nombre de la calle Pasaje San Luis por Paseo Ruth Igor Kunstmann, destacada vecina de la comuna de Puerto Varas quien se caracterizó por su incansable trabajo en variadas materias de mejoras para la ciudad, especialmente, en el rescate del patrimonio local. Ruth Igor Kunstmann falleció el 17 de septiembre de 2019 y dejó en toda la comunidad un gran legado de amabilidad y trabajo en conjunto.
La Tuty, como era conocida, participó de variadas organizaciones sociales de la comuna, especialmente, en el Consejo Vecinal del Barrio Patrimonial de Puerto Varas, unidad vecinal que ganó el concurso “Quiero Mi Barrio” lo que implicó una millonaria inversión en el sector, proyecto del cual ella fue una de las gestoras. Esta iniciativa se llevó a cabo desde el año 2013 hasta el 2018 en la Zona Típica de Puerto Varas o Barrio Patrimonial, zona de alrededor de 13 hectáreas del área urbana, que se ubica en el sector poniente de la ciudad. Este es un programa del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, ejecutado en conjunto con la Municipalidad de Puerto Varas, que benefició a más de 500 habitantes dentro de un polígono de 150 viviendas, el cual se llevó a cabo mientras Eduardo Carmona, era el Secretario Ministerial del MINVU en la región, y quien ahora se desempeña como Director de Dideco en la comuna de Puerto Varas y presentó la moción del cambio de nombre de la calle ante el Concejo Municipal.
Esta iniciativa fue propuesta al Concejo Municipal por el Cosoc, con el apoyo del Concejo Vecinal del Barrio Patrimonial que juntó firmas de los vecinos y, además, fue pedido por el Concejal Marcelo Salazar en puntos varios en Concejo Municipal.
Respecto de este homenaje, Silvana, Andrea y Lorena Droppelmann Igor, hijas de Ruth, comentaron “las palabras orgullo y agradecimiento se quedan chicas para expresar lo que sentimos. Es un reconocimiento a su trabajo y dedicación, que se concreta en esta idea que nació de otros vecinos como ella. Escuchar a los concejales recordándola con tanto cariño nos deja con el corazón hinchado de felicidad y gratitud”.
“Nuestra mami fue una mujer valiente, cariñosa y atípica. Menuda de tamaño, pero con convicciones gigantes, partiendo por defender su ciudad y el patrimonio que alberga. Fue una convencida de que no debemos destruir el pasado para construir el futuro, sino buscar la armonía entre ambos para que las nuevas generaciones conozcan el origen e historia de la ciudad”.
Aprovechamos esta feliz ocasión en la cual se reconoció la gran labor de una vecina de la comuna, para volver a publicar la carta que la Tuty nos dejó y que le dictó a sus hijas, días antes de morir, para ser publicada en El Heraldo Austral:
“Si como puertovarinos valoráramos de verdad lo que tenemos, no habría ciudad más avanzada en calidad humana, en amor, en organización y en riqueza de sus habitantes.
Por cosas de la vida, mientras trabajamos por el rescate patrimonial de nuestra amada ciudad, recibí un torrente de cariño y sabiduría que está guardado en el alma de todos nosotros los sureños, y que no hemos sido capaces de explotar y de utilizar en todo su potencial para nuestro bien más preciado: nuestro Puerto Varas.
Estamos más ocupados y preocupados de lo que opina el vecino, de lo que puede o debe hacer el otro, de lo que no hizo un tercero, en vez de centrarnos en lo que cada uno realmente puede hacer. ¿Cómo aporto yo? ¿En qué puedo colaborar? ¿Qué puedo hacer para que mi propia ciudad sea mejor?
No se necesitan superhéroes ni grandes proyectos. Se requiere simplemente voluntad, ganas y generosidad.
Ojalá que mi partida sirva como un empujón - de esos suaves, pero a la vez firmes- que remueva los corazones y las mentes de los que amamos nuestra ciudad. Valorar nuestra historia, nuestros orígenes, recuperar las vivencias de los barrios, de nuestros antepasados, y transmitirlas a las nuevas generaciones. No esperemos a que la modernidad nos siga pasando por encima para reflexionar sobre todo lo que las grúas y el olvido se llevaron. Son tesoros valiosos que nadie más que los mismos habitantes podemos ayudar a conservar.
Queridos puertovarinos, jóvenes, padres y madres, viejitos, sueñen y ansíen como yo aportar con su granito de arena. Si se quiere, se puede. Miren con el corazón a su alrededor y re descubran la maravillosa ciudad que nos cobija, las historias antiguas que pueden compartir con sus familias, para que así lleguen a las generaciones que vienen.
Sólo puedo decirles tómenlo, cuídenlo y úsenlo para el futuro. En sus manos está todo: los paisajes, el lago y los volcanes. Las construcciones antiguas, las tradiciones. Todo nuestro entorno es un verdadero regalo, pero de cada uno depende lo que dejen como huella.
Mi alma volará por la ciudad y les susurrará al oído que no olviden lo que la naturaleza y Dios nos dio. Los quiero. Tuty".