Opinión

[OPINIÓN] 2020: el año para fortalecer nuestra familia

El Heraldo Austral

En la actual situación de aislamiento y cuarentena, los padres se encuentran preocupados de “entretener” a sus hijos(as) y también que se mantengan realizando actividades escolares a través de diferentes medios, para que “no se atrasen en el colegio”. Pero esto, no es lo importante. Incluso, podría llegar a ocurrir en un caso extremo, que nuestros hijos(as) no retornen al colegio este año. Debemos cambiar el foco de nuestra preocupación e interés. Como padres, estamos frente a una situación que a nivel familiar, probablemente no se va a volver a repetir. El hecho de que tengamos la posibilidad de estar en nuestras casas, junto a nuestros hijos(as) todo el día…¡¡¡ES FANTÁSTICO!!!.

Como padres, tenemos una “oportunidad de oro” para fortalecer el vínculo emocional y la comunicación con los hijos(as). Ahora disponemos de tiempo de calidad para jugar con ellos(as), para conversar de sus intereses y miedos, para redescubrirlos y darnos cuenta de que han crecido y han cambiado. Pero además, tenemos la oportunidad de reparar nuestros errores en la crianza. Generados por nuestra falta de habilidad parenta l(a ninguno de los padres nos enseñan a serlo. No existen las escuelas para padres) o por la aplicación de estrategias que nuestros padres ocupaban con nosotros y que hoy, con nuestros hijos(as), no funcionan bien (porque nuestros hijos e hijas son del siglo XXI….ciudadanos digitales con alto acceso a la tecnología de la información). Entonces, aprovechemos este tiempo “encerrados” en casa para fortalecer las relaciones de nuestra familia y sobre todo, el vínculo de comunicación con nuestros hijos(as). Aprendamos a comunicarnos con ellos(as), porque esto es lo que más complica a los padres actuales. Principalmente, porque ellos(as) fueron criados con algunas estrategias y reglas (modelo autoritario) que no son aplicables en la vinculación actual con los hijos(as).

Para construir un vínculo de comunicación potente con nuestros hijos(as), más que enumerar actividades, acciones prácticas o “recetas”, lo que vamos a necesitar como padres, es desarrollar algunas habilidades personales que permitan generar un vínculo emocional profundo con ellos(as). O sea, lograr este objetivo depende más de nosotros los padres, que de los hijos(as). No puedo decir “no sé por qué mi hijo(a) me salió tan poco comunicativo”…la verdad, es que “no salió”, sino que usted “lo construyó” así.

Algunas veces, cuando nuestros hijos(as) necesitan hablar con nosotros, no los “pescamos” y argumentamos frases como: “ahora estoy ocupado, hablemos después”, “¿tiene que ser ahora o lo podemos dejar para más rato?” y tantas otras frases que no hacen más que comunicar a mi hijo(a) que sus temas no interesan o no son importantes para a sus padres. Recuerde que la comunicación es 90% gestual y sólo 10% verbal (lo que decimos). Para comenzar a desarrollar sus habilidades parentales, debe tener en cuenta que:

1.- Cada hijo(a) es diferente. Usted necesita comunicarse de manera diferente con cada uno.

2.- Destine tiempo de calidad para hablar con ellos(as) TRANQUILAMENTE, NO APURADO.

3.- Si ellos(as) se acercan para hablar con usted, hágalo; no lo postergue. Las razones no importan.

4.- Mire a su hijo(a) a los ojos y aprenda a “leer” en ellos, sus emociones. Identifique lo que él siente.

5.- Si su hijo(a) habla con usted, no lo interrumpa ni se comporte como un “sabelotodo”. Sea horizontal.    

     En este momento, usted no es más importante que su hijo(a) y este, debe percibirlo así.

6.- Reconozca sus errores y pida perdón…pero de corazón. Sintiendo lo que está diciendo.

7.- Establezca acuerdos con sus hijos(as), donde ambas partes (padres e hijos) tengan tareas a cumplir.

Intente construir esta relación de comunicación con su hijo(a): recuerde que la práctica hace al maestro.

 

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva.