• 28 de Octubre

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[OPINIÓN] Buses eléctricos

Por: Pablo Hübner


El proyecto de buses eléctricos está suspendido hasta nuevo aviso. La noticia se toma todos los medios de la región y el país. Recortes presupuestarios a nivel central, proyectos congelados a nivel regional. Efecto dominó con golpe de tijeras. Las explicaciones y las acusaciones, los respaldos, las confianzas y las garantías, se suben por la puerta de atrás. Las micros nuevas aún no pasan. Ni han pasado antes. Las antiguas han pasado demasiado. ¿Otro fracaso de la política nacional, regional, comunal? ¿La consecuencia de las malas decisiones?

La economía nacional está lejos de ser motivo de conformidad. La tensión entre el recorte y el presupuesto tienen filo. La herida es profunda. Puerto Varas se queda sin uno de sus proyectos estrella, al menos por el momento. Mejorar el transporte público de la comuna era la respuesta ante el caótico crecimiento de la ciudad. La solución al taco, maldito taco, que tantas horas roba al día a día, minutos que en definitiva son básicamente vivir. El tubo de escape en la espera emite las declaraciones en forma de nubes grises y tóxicas.

El proyecto de los buses eléctricos era parte importante para justificar la formación de una gran zona Metropolitana con Puerto Montt. Si Puerto Varas, con sus más de 4 mil kilómetros cuadrados, marcados por una identitaria ruralidad, pasaba a ser parte de una zona Metropolitana, podría postular a fondos para financiar este tipo de proyectos. El llamado a pensar en grande. El sueño de adaptarse al crecimiento sin perder identidad, y también, ganando velocidad y modernidad, siendo sinceramente conveniente ante lo inevitable. El bus eléctrico era nuestro monoriel.

El caso puntual recuerda que la promesa de más poder a las regiones va de la mano con más recursos para las regiones. La necesidad de mejorar el transporte público en comparación con otras zonas del país también se entiende como una medida atrasada. Para tristeza del caso, seis días antes del anuncio de suspensión por parte del gobierno regional, el alcalde de Puerto Varas estuvo con su jefe de gabinete municipal visitando los buses en Santiago. Se grabaron juntos arriba de uno de los buses. En el video se menciona que están trabajando codo a codo con las otras autoridades. En menos de una semana el proyecto queda suspendido. Esto no es culpa del alcalde ni de su equipo, acá la culpa es la de una promesa, que entre más se menciona, más se defiende, más se usa, y más se abusa. El famoso poder para las regiones. Una transferencia en la que los municipios suelen recibir palabras de importancia, pero luego, no son tan considerados. La suspensión fue una sorpresa para el alcalde. ¡Una sorpresa! ¿Cómo puede pasar una cosa así, siendo este uno de los proyectos más importantes y más anunciados, tanto en el anterior como en el actual periodo municipal?  Todo indica que en el sur aún la transferencia de poder a las regiones tiene condiciones variables, despejado, nublado variando a parcial, chubascos por la tarde. Las estaciones son las elecciones y se puede decir de todo mientras se hace lo que se puede. Siendo así, depende de todos y no depende de nadie lo que pasa y lo que no pasa.


Los buses eléctricos se atrasan, y los motivos se mueven de manera reiterativa entre la culpa y la excusa como palanca de cambios en un taco. Retroceder la medida se moviliza como destino, pero la certeza al volante es cruel ante la consistencia en el pedal del freno, incertidumbre que genera tanta voluntad y tanto ruido. Olor a plástico quemado. La situación delata diálogos rotos desde hace meses. También, que la cuestión política sigue determinando el futuro de los avances que la comunidad requiere. No se ponen de acuerdo. Depende de quién está al lado. Y de lo que antes se hizo. No se escucha a los expertos. La polarización, la rivalidad, los años electorales y las malas decisiones marcan el actual momento. Por supuesto, no hay fiestas para felicitar las metas económicas obtenidas como país por estos días.

La idea de que el proyecto es del ministerio, es del gobierno regional, o es de la comuna, olvida que a los beneficiados poco les interesa eso. Más les interesa que los buses pasen, mejorando la calidad de vida de miles de personas. La búsqueda de quién representa mejor a las regiones parece haber creado una manera de avanzar mucho más compleja y poderosa. Ahora el proyecto no depende de su aporte comunitario, sino de dónde se origina como iniciativa. Las declaraciones y los compromisos se deberían realizar en el marco del avance concreto de la agenda entre las distintas organizaciones representativas. Ni una autoridad representante debería estar expuesta durante meses a comunicar un proyecto tan importante sin tener respaldo concreto para eso. La distinción en el estado de avance, entre lo que son anuncios y sus procesos concretos será ahora mucho más requerida. Eso tampoco es bueno. La confianza espera en el paradero nuevo para las micros nuevas que aún no pasarán.