Opinión

[OPINIÓN] "Información y debate constitucional" Por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

El día de ayer se cierra la Convención Constitucional. 04 de julio. Los vecinos de Puerto Varas tendrán que decidir su posición en pocas semanas más. La propuesta está a disposición para su lectura. Ahora toca aprobar o rechazar la constitución que se propone. Nadie podría decir que esta etapa termina con una entrega feliz, realizada por un equipo unido, hermanado, integrado en la lógica de encontrar en las diferencias, lo común.

Una vez concluido el proceso se acentúan las diferencias en cuanto al proceso y el resultado. Es una relación compleja. Lo que se discute es el texto. No obstante, es imposible abstraerse del proceso y sus protagonistas. Por mucho que se pretenda. Hay un algo fundante entre el texto y el contexto, tanto en la constitución vigente como en la que se propone a la comunidad. La distinción paralela y distante entre las obras y sus autores tiene posibilidades de sentido, siempre y cuando su arraigo no esté sujeto a una continuidad mandante. Así y todo, el vínculo con el escenario atiende una dimensión más profunda que la literalidad o que su origen. Tanto es así, que el mismo texto refiere a esa dimensión. Considerando la relevancia, sobre todo en su profundidad, la preocupación obliga.

El día de la ceremonia se escuchó desde todos los sectores la idea de votar informado. Leer la propuesta. Conversarla. Comparar. Buscar en el texto literal, cual evidencia y fuente de razón, adhesión o rechazo, más que en los discursos. La información aparece como la palabra mágica. La información es la puerta y la llave, la entrada y la salida. ¿Qué es eso de la información? ¿Es la información el contenido para el vacío? ¿La respuesta a las dudas?

La idea de tener toda información es una verdad incompleta. No es la información la que importa como suficiente, es la interpretación. La información es un elemento de construcción de realidad. Una herramienta para dotar sentido a la interpretación. En nombre de la información, se ofrecerá la interpretación. Importa como elemento, pero la prevalencia evolutiva se funda también en sentidos profundos, como la vista o el olfato. Como el corazón o el sentimiento de la guata. Eso no tiene mucha razón, pero sí tiene mucho sentido. Es como cuando uno percibe que algo está bien o está mal por cómo se siente en la guata. La racionalidad literal se complementa con la propia naturaleza, tal como no se puede vivir sin dormir, sin soñar, sin dudas, sin temores, sin certezas, sin sentimiento de pertenencia.

La elección de septiembre será la más importante en décadas. El debate será complejo. Tendrá sesgos. Caricaturas. Acusaciones, exageraciones y reducciones. Entre los que saben todo y los que saben nada. Los super informados se sentirán más super que informados que nunca. El lenguaje vertical y horizontal se cruzará de muchas maneras. Déjame explicarte una cosa. A ver. Mira. Lo que pasa es que. Hay que. Conversaciones en que se escucha al otro sólo para lograr el turno de responder. Las ganas de decir, así sea para repetir, pero decir. Y sentir cada palabra dicha como propia. La épica en la responsabilidad consciente y honesta de rehuir de la indiferencia. El heroísmo desde la convicción de la comprensión, como quien vuelca en la razón, la fe, con más sentido de plegaria que de ofrenda. La posición con vocación de mandato individual, como una propia constitución. La voz desde el índice junto a la voz del silencio, en la garganta de los que están mirando y escuchando. El infierno y el paraíso, eso sí sin purgatorio, en la divina comedia incompleta.

La reflexión no será fácil. El futuro desde el catalejo en el carajo, entre las nubes y el ruido de las olas. Lo cierto, lo propio, lo justo. La conversión, de la idea al trazo en la papeleta, desde la duda a la opción. Desde la frente a los zapatos.

Todo indica que el resultado será estrecho. No obstante, sea el que sea, probablemente no cambiará la realidad de la confrontación, sino que seguirá su curso, buscando, esperablemente, el cauce institucional necesario para que prevalezca el orden por sobre el caos. Considerando que este proceso se explica, parcialmente, por la pérdida de confianza de las instituciones, es fundamental conocer el rol que tendrán las formas de organización que menos se vieron impactadas por este juicio generalizado, como fueron los gobiernos municipales.

¿Tienen que los municipios favorecer el encuentro, el diálogo, la conversación sobre el apruebo o el rechazo? ¿Es ese su rol? ¿Corresponde? ¿Deben organizar seminarios? ¿Deben hacer publicaciones, foros? ¿Eso es personal o es institucional?

Por: Pablo Hübner