Opinión

[OPINIÓN] Mujeres rurales por una agricultura más sustentable

El Heraldo Austral

La participación de la mujer en el desarrollo del Chile rural es de vital importancia y su valor merece ser resaltado con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, fecha que conmemoramos esta semana para reconocer la contribución decisiva de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en el impulso del desarrollo agrícola, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural.

En INDAP somos fiel testigo de cómo las pequeñas agricultoras trabajan la tierra con esfuerzo, día a día para producir alimentos para todos los chilenos, liderando miles de emprendimientos silvoagropecuarios que reflejan su empoderamiento, el logro de su autonomía económica y el aumento en la calidad de vida de sus familias y comunidades.

Sin embargo, uno de los aspectos más destacables dado el contexto de sequía y emergencia hídrica que afecta actualmente a gran parte del territorio de nuestro país, es el trabajo permanente que realizan las pequeñas agricultoras por ser más eficientes y consientes del uso del agua para la generación de alimentos. Porque el actual desafío de la agricultura es ese: producir más alimentos con menos agua.

Actualmente, las mujeres representan al 47% del total de usuarios de INDAP, destacando su constante interés, participación y demanda en nuestros programas que buscan entregar asesoría, capacitación, asistencia técnica y apoyo financiero para la modernización de procesos productivos y adaptación a las consecuencias del cambio climático. Solo el año 2020, el 83% de las mujeres rurales recibió asistencia técnica, el 80% recibió subsidio a la inversión y el 32% obtuvo crédito.

Consecuentemente, los rubros más trabajados a nivel nacional por las mujeres –hortalizas, aves, ganadería y apicultura- son sectores claves en nuestro desafío país de lograr una producción más sustentable.  Son ellas quienes juegan un papel fundamental en la cadena de abastecimiento de nuestro país, al ser grandes productoras de hortalizas como lechugas, cilantro, papas o arvejas y frutales como frutillas, frambuesas y arándanos. Su impulso por transformar sus sistemas de riego y producción es lo que garantiza nuestra seguridad alimentaria del futuro.

En INDAP, la inclusión de las mujeres rurales y el desarrollo de una agricultura más sustentable van de la mano y constituyen un foco primordial de nuestro trabajo, por ello seguiremos apoyando y poniendo nuestros programas al servicio de aquellas usuarias que se esfuerzan diariamente por enfrentar los desafíos del mundo actual, aportando no solo a la sostenibilidad de nuestro planeta y economía, sino que también a la mantención de las culturas, tradiciones y sabores de nuestras raíces como país.

Carlos Recondo

Director Nacional

INDAP