Opinión

[OPINIÓN] "Seguridad en Puerto Varas" Por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

Puerto Varas no es una comuna más segura que antes. El país no es un lugar más seguro que antes. Imagino que con esta aseveración la mayoría estaría de acuerdo. El asalto con arma blanca cerca al Hotel Cumbres a medio día enciende las alarmas, otra vez. La percepción puede tener más incidencia que la misma realidad. ¿Quién será el próximo? ¿Serán las personas que quiero? ¿En el auto? ¿En la casa? ¿En la cuadra? ¿En la noche?

El miedo es violento y no es casual. No es antojado, mucho menos es deseado. El sentido de alarma se enciende más al ser testigo. Estar cerca. Conocer a las víctimas. Conocer los sectores donde sufren la violencia. Saber de situaciones que antes no se daban, y que ahora se repiten. La seguridad trizada como la sociedad que se rompe ante el espejo de sus propias culpas y responsabilidades. La reacción que multiplica los portones, las rejas, las claves, las alarmas. Andar con cuidado. Que nada quede a la vista en el auto. Cerrar bien. Atento a los grupos de whatsapp.

El crecimiento inédito de la comuna también implica más problemas de seguridad. ¿Cuántas nuevas cámaras de seguridad tiene Puerto Varas? ¿Cuándo se instaló la última cámara? ¿Qué sectores aún no cuentan con cámaras y deberían tener? ¿Por qué aún no tienen? ¿Se están usando las cámaras de manera preventiva o sólo como registro de prueba?

La semana pasada se robaron las rosas del escudo municipal ubicado en la costanera. Así de simple. Se las robaron. Hay cámaras en el sector, por lo que informan las autoridades están todas funcionando y siendo monitoreadas de manera permanente. Los ladrones de las rosas aún no aparecen. Este robo no es menor. Es simbólico. Le están robando las rosas a la ciudad de las rosas.

5 autos de seguridad municipal recorren la comuna, los mismos 5 autos de antes. ¿Se están usando bien? ¿Son sus recorridos estratégicos? ¿Sus horarios estratégicos? ¿No se necesitan más autos? De esto no se habla mucho.

El caso de los estacionamientos del centro también eleva preocupaciones. ¿Colaboró a la seguridad el nuevo sistema de estacionamientos en el centro, tal como se había dicho que pasaría en el concejo municipal? Más te da una sensación de que si no dejas una propina, pronto dejarás mucho más que eso. El tema está denunciado hace semanas, pero, eso tampoco hace la diferencia.  

La seguridad de Puerto Varas está en jaque. Esto es como abrir la ventana de un avión. Entre más se abre, más costará cerrarla. Hay campañas de prevención que podrían ayudar, no sólo a contener los delitos, también a contener el miedo, la percepción maldita de que te pasará algo. Viene alguien. Apúrate. Poder recuperar el justo sentimiento de tranquilidad.

El hecho de que se mantengan los muros rayados, los juegos de las plazas rotos, los basureros rebalsados, ayuda al efecto: La sensación de abandono, de que da lo mismo. El suelo es un cenicero. Se puede tomar en todas partes. El muro es un baño. La teoría de las ventanas rotas: Una ventana rota y pronto todas estarán rotas. Y así, vamos al quién gana: ¿El orden o el desorden?

Los nuevos hechos delictuales recuerdan una verdad incómoda: La realidad de Puerto Varas puede cambiar para bien y para mal. Nadie tiene el futuro asegurado sólo por la historia de su pasado. La tranquilidad de antes puede ser un recuerdo. Si crece la comuna lo lógico es que también crezca en seguridad. Pero, parece que eso no está pasando.

El aporte de los programas de desarrollo cultural y deportivo ayudan, las mesas barriales y el diálogo ayudan, la coordinación existe, pero no parece ser suficiente y la urgencia no espera. ¿Está funcionando el sistema de seguridad de la mejor manera posible?

La mayoría no es delincuente. ¿Por qué acá no triunfa la mayoría, que, sin ser delincuente, es víctima de la delincuencia? Recuperar la seguridad en la comuna, considerando este nuevo escenario, requiere de un plan, aceptando que la situación, por diversos motivos, no es la misma de antes. Seguir haciendo lo mismo y remarcando la suficiencia y pronta mejora que tiene lo mismo, no resiste más. Es esencial y de urgencia mejorar la inversión, coordinación, implementación de tecnología y ampliación de cobertura. Dejar los discursos de lado un rato. Puerto Varas vive un momento decisivo. Proteger la comuna es ahora.

Por: Pablo Hübner