Opinión

[OPINIÓN] Aumento del tiempo en pantalla: la otra pandemia

El Heraldo Austral

Un consenso terminológico publicado el año 2017 definió el comportamiento sedentario como cualquier actividad realizada por un individuo (despierto) en posición sentada, inclinada o recostada que implique un bajo gasto energético. El comportamiento sedentario representa, aproximadamente, el 60% del tiempo despierto de las niñas y niños, los más comunes están relacionados con los tiempos que pasan frente a diferentes tipos de pantallas (televisión, teléfonos, computadores, tabletas).

Es reconocido que la adopción de estilos de vida caracterizados por un alto nivel de tiempo en comportamientos sedentarios durante las primeras etapas de la vida puede repercutir significativa y negativamente sobre la salud integral actual y futura. Existen numerosas investigaciones sobre los beneficios de aumentar los niveles de actividad física y disminuir los comportamientos sedentarios en la salud física de los niños. Sin embargo, hay un interés reciente en el papel que juega la actividad física y el sedentarismo en la estructura cerebral y el rendimiento cognitivo en niñas y niños. Investigadores encontraron que la combinación de un alto nivel de tiempo sedentario, con un bajo nivel de actividad física, se relacionó con un desarrollo deficiente de habilidades de lectura.

Por otra parte, el uso y la exposición a pantallas (screen time) se asoció negativamente con la conectividad entre las áreas del cerebro que juegan un rol clave en la lectura. En la misma línea, un artículo publicado el año 2017, afirma que cumplir con las recomendaciones para el tiempo de pantalla en niños (menos de 2 horas al día) se asoció positivamente con las expectativas del desarrollo de la escritura. Por último, en los primeros días de abril, se publicó un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Granada que asoció un mayor tiempo de pantallas con menores volúmenes de materias gris en regiones específicas del cerebro.

El año 2019, la OMS declaró las siguientes recomendaciones sobre el uso de pantallas: a) los menores de dos años no deben ver pantallas, b) entre los dos y cinco años deben ver menos de 1 hora al día y, c) los niños mayores de 5 años deben ver un máximo de dos horas al día.

Resulta difícil cumplir estas recomendaciones en las condiciones actuales de confinamiento y restricción. Más aún, cuando la educación se desarrolla de manera on line con plataformas que nos obligan a una gran cantidad de tiempo usando pantallas. Por lo mismo, tanto los directores de escuelas, profesores, los padres y adultos responsables de las niñas y niños debemos extremar al máximo nuestra creatividad para que puedan desarrollarse en esta etapa con una menor exposición a pantallas.

De la misma forma, las autoridades sanitarias deberán buscar las opciones de que nuestros niños tengan espacios de actividad física al aire libre; caminar, andar en bicicleta en sus barrios (se puede considerar el cierre de algunas calles) son buenas opciones que en otros países se están considerando, tomando en cuenta todas las medidas de seguridad para no aumentar el riesgo de contagios. Las niñas y niños, merecen nuestro esfuerzo.

Juan Pablo Zavala Crichton

Dir. Educación Física

Universidad Andrés Bello