Opinión

Los Padres “Laissez Faire” O “Dejar Ser”

El Heraldo Austral

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva;

Director de la división Patagonia en la Fundación Innovación Educativa Chile

Creador de los Programas DHP (Desarrollo de habilidades parentales) y PARE (Aumento del rendimiento escolar), este último patrocinado por UNICEF y el Ministerio de Educación

Josefa corría desaforada por la sala de espera de la consulta médica, a la espera de ser atendida. Dribleando entre la mesita de centro, los sillones, algún mueble y los demás pacientes de la sala de espera. Los gritos, risas y carreras tenían nerviosas o molestas a todas las personas de la consulta. Su madre, sentada cómodamente, no levantaba la mirada de su celular y sus dedos corrían rápidos sobre el teclado chateando animadamente y muy entretenida, enviando mensajes. Casi sin darse cuenta y sin levantar la cabeza, decía de vez en cuando: Jo, no corras…Jo, siéntate un ratoJo, no hagas eso. Por supuesto, todas estas frases eran ignoradas completamente por Josefa. Nivel de autoridad de esa mamá: ¡¡¡cero!!!

Los padres somos los primeros educadores y formadores de nuestros hijos(as) pero además, debemos ejercer el liderazgo para que estas funciones se puedan cumplir. Sin liderazgo EFECTIVO, lo primero no se logrará. Dejar que los niños(as) hagan lo que quieran, pensando que así se desarrollan más libremente y mejor, es un gran error. Y lo “pagaremos”, cuando ellos lleguen a la adolescencia. Es, en esa etapa de la vida, donde nuestros hijos(as) que se han criado sin normas ni reglas (en “libertad”), no reconocerán nuestra autoridad ni consejo. Pero justamente, es en esta parte de su vida, donde más requieren de nuestro apoyo y guía. Por lo tanto, al criar a nuestros niños(as) dejándolos hacer lo que quieran, finalmente no los estamos beneficiando, sino al contrario, los estamos perjudicando y haciéndoles un daño en la formación de su personalidad y autoestima, que va costar mucho reparar.

Por otra parte, como padres debemos tener conciencia que “el trabajo duro” de crianza, se debe realizar durante los primeros años de vida de nuestros hijos(as). Es una inversión de tiempo y esfuerzo, no tan terrible, pero que rendirá sus frutos cuando llegue la adolescencia. Al contrario, los padres “que dejan ser” a sus hijos(as) por comodidad o el pensamiento facilista de que deben criarse con el máximo de libertad, pagarán caro esta falta de liderazgo y preocupación, también al llegar la adolescencia.

Un hijo(a) que ha sido formado con normas y reglas, tiene CERTEZAS, sabe cómo está ordenado el mundo. Sabe “hasta donde llega la cancha”. Por lo tanto, es un niño(a) SEGURO que sabe lo que se debe hacer y cómo debe comportarse. Así, desarrolla una autoestima firme y sólida que le permitirá vivir con AUTOCONFIANZA y ser AUTOEFICAZ. O sea, va a tener la convicción de que él (ella) sí puede hacer lo que se propone (tener confianza en sí mismo), pero además, sabe cómo realizarlo y tendrá éxito (ser eficaz).

Cómo padres, no necesitamos tanto tiempo para lograr esto. Más bien, es la suma de pequeños momentos en que nos hemos preocupado de ponerle algunos minutos de atención a nuestros hijos(as) para darles un consejo, para escuchar lo que desean preguntar, para llamarles la atención porque hay algo que no están haciendo bien, para corregir una palabra mal dicha o expresar nuestra disconformidad con un juicio o manera de pensar que ellos(as) han expresado.

Recuerde, sume pequeños momentos para indicarles lo que es correcto y lo que no lo es. Tendrá en pocos años, un niño seguro, autónomo y por sobre todo…..FELIZ.