Opinión

[OPINIÓN] Humedales, ¿es lo único que hemos destruido?

El Heraldo Austral

Tuve el privilegio de nacer, en el segundo piso de la casa de mi abuelo, en Calle Arturo Prat, hoy la casa del “Museo de Juguetes Brintrup“, y pude jugar en esos humedales que antes le llamábamos “pantanos”, donde en el estero que aún existe  bajo la línea del tren había un tubo de más de un metro por donde pasaba de lado a lado, buscando ranas, las cuales en las noches se podía escuchar su cantar.

Hoy, después de más de 25 años viendo a mi ciudad como se ha destruido y viendo como la comunidad con justa razón está preocupada, al respecto puedo opinar lo siguiente:

1.-Una razón es porque muchas casas antiguas que se construyeron antes del Plano Regulador,  sus sitios no estaban medidos en metros (razón por la cual hoy muchas casas tienen problemas en el Conservador de Bienes Raíces ), sino los sitios llegaba a ”lugares”, como la de mi abuelo en Calle Prat, que su límite era el Estero del Barranco y de esa forma se fueron formando las calles, incluso, la Calle Venegas, era un ”paso de arreas“ de animales a la Feria, llena de “murras“ y agua al lado de la Línea Férrea, razón por la cual, hoy, hay  muchos  dueños particulares de Barrancos donde existen humedales. Pero eso no es los único, lo mismo ocurrió con la destrucción de cerros y laderas verdes con vertientes que hoy son edificios. Sin embargo, curiosamente sin conocer ni respetar la historia el nuevo Plano Regulador hoy a muchos sectores, los califican como “Barrio Histórico“ sin mucho sentido, eso no es histórico, son  solo “restos” de la historia, que aún no están destruidos.

2.- Si bien la gente antigua a los humedales los llamaba “pantanos,” razón por la cual creo, el PRC de 1990 nada dijo del Medio Ambiente, si puedo decirle a quienes hoy opinan sobre los “humedales”, que quizás no saben que ya en el año 1995 en la Alcaldía del Dr. Eduardo Cerón ya se preocuparon de nuestra naturaleza y se dictó la Ordenanza de Medio Ambiente Nº 73 del 25 de Enero del 1995, que entre muchas cosas dice lo siguiente:

Art. Nº 1 “Corresponde a la Municipalidad desarrollar actividades tendientes a la protección del Medio Ambiente Natural o construido de la ciudad, con el objetivo superior de permitir el desarrollo de la vida humana, en condiciones de orden, higiene, tranquilidad, seguridad y de armonía con el Medio Ambiente…”

Art. Nº 29. ”De la Protección de los Cauces y Fuentes de Agua. “Sin perjuicio de otros Órganos del Estado, podrá desarrollar actividades tendientes a su protección y mantenimiento.”…

Art. Nº 31 Letra B.- “Prohíbase, modificar sin la autorización correspondiente el cauce de las aguas de ríos, esteros, canales, acequias etc.”

Art.Nº 40 “A objeto de prevenir y mitigar impactos ambientales negativos de pequeños y medianos proyectos y programas a implementarse en la comuna, sean estatales o privados y requieran un permiso  municipal, se le exigirá en base a normas específicas  que se creen para tal efecto, la documentación necesaria para identificar y calificar la magnitud de los impactos ambientales negativos provocados por el proyecto en cualquiera de sus fases, vale decir, construcción, explotación o abandono”.

Art. Nº 42 “La DOM, preestablecerá los impactos ambientales negativos y las correspondientes medidas de mitigación de acuerdo al tenor de cada permiso”…

Durante mi tiempo de Concejal, defendí con fuerza mi ciudad natal, y tengo la conciencia limpia de haber alzado mi voz por exigir muchas veces, del ¿por qué? se destruían  hermosos cerros, con grandes edificios, y siempre se me dijo: “que no era posible colocarlo en un Plano Regulador, que las Ordenanzas no son suficientes por sobre otras Leyes, que los terrenos son particulares y la Municipalidad no tiene injerencia en ello, que el DOM, se rige por la ley de LGUC etc. etc”. Bueno, solo quiero dejar en la historia que la Ordenanza Nº 73 existe, que cuidaba mucho del Medio Ambiente de nuestra ciudad y que al parecer que quienes  hoy  polemizan por el cuidado de nuestros humedales , no sabían que desde hace 25 años, con nuestras propias leyes locales entre autoridades y comunidad, con un poquito de cariño y unidad, pudimos haber evitado el desastre brutal no solo de nuestros humedales, sino también de nuestros árboles, cursos de aguas, cerros, vertientes, ranas y pajaritos, que solo se alejaban  y le temían cuando piteaba el tren, pero  tuvo que ser el ser humano quienes fueron más temibles que el tren y los alejaron para siempre, su árboles donde hacer sus nidos, humedales, cerros, esteros, ya no están…

 

Fredy Opitz V.

Ex - Concejal