Con temperaturas sobre los 40° en algunos sectores de la zona central, obligando a las autoridades a declarar alerta roja en varias regiones del país, la “super ola” de calor que vive Chile anticipa lo que podría ser un verano aún más intenso. Deshidratación, insolación y golpes fuertes de calor pueden ser algunas de las consecuencias que pueden generar daños severos - y en algunos casos fatales - en la salud.